| LAS TRES CONCHAS EN EL PRIMER PILAR DEL TEMPLO DE LA ENCARNACIÓN |
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simple vista, hay detalles que pasan desapercibidos, pero que la técnica
nos ha acercado. Para quienes hemos contemplado tanto tiempo los pilares
del templo parroquial de la Encarnación, el descubrimiento de estas
tres conchas en la moldura del pilar frente a la capilla de la Virgen
del Rosario ha despertado la curiosidad por el origen de estos motivos
ornamentales. |
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Como estamos bien saciados de "calenturas templarias" de las que abundan los pseudoinvestigadores de la historia, por muy premios planeta y renombrados que sean, nuestros derroteros no se dirigirán por este lado, sino que nos remitiremos a los artífices anónimos de la obra de cantería del templo de la Encarnación. Solían ser artífices de estas obras población neoconversa, procedente del judaísmo o musulmanes convertidos al cristianismo. La hipótesis que se puede presentar, al igual que ha ocurrido en otras catedrales españolas, es que el autor quiso significar su bautismo a la fe cristiana, con la "triple concha bautismal", de inmersión en la vida trinitaria del Dios Padre Hijo y Espíritu Santo. Estaríamos, por tanto, ante las credenciales de un neoconverso bautizado que quiso sellar para siempre en la moldura gótica del primer pilar de nuestro templo parroquial, su pertenencia a la vida del Dios vivo y verdadero. Anónimo, sí, pero piedra que construye la Iglesia. Toda una simbología de la vida cristiana. |
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