Reportajes
 
     
Con motivo del viaje de fin de estudios del Seminario, en febrero de 2007 tuve la oportunidad de acercarme a la Parroquia de San Roque, en Roma, sede de la Asociación europea "Amigos de San Roque". De esta visita ofrezco las imágenes del patrimonio histórico-artístico que da fe de la devoción que desde el centro de la cristiandad se promueve en honor del gran Santo de la Caridad como es San Roque.
   
Con esta conferencia pronunciada en la Casa de Jaén en Granada, se pretendía ofrecer un recorrido histórico en el que se destacaran los hitos más importantes que han configurado a nuestra localidad como lo que hoy es, un resumen de tradición y tiempos nuevos que saben leer el pasado para reconocerse en aquellos hechos y mirar con esperanza hacia el futuro.
   
Luis Zafra Marchal es el último exponente de uno de los oficios más tradicionales de Arjonilla: La alfarería. Con un horno moruno fabricado con sus propias manos, Luis ha mantenido el oficio heredado de su abuelo, quien introdujo en Arjonilla la cerámica "de basto" realizada en el tejar, amén de las tejas y ladrillos que edifican el "ánfora de barro" que es Arjonilla.
   
Eduardo Navarrina es un arjonillero de buen barro, que tras una brillante trayectoria profesional regenta el Restaurante Dantxari, de cocina vasca en Madrid, con una cocina donde exclusivamente se utiliza el aceite de su pueblo, dando a conocer las virtudes de nuestro oro líquido entre sus más famosos clientes. Bien podemos decir, que Eduardo es "embajador" del aceite arjonillero.
   
   
Con buen criterio estético, y en función del arte cofradiero, Carmen Cuesta ha dedicado gran parte de su vida en el bordado de ornamentos para las imágenes procesionales de Arjonilla. De su casa, en la calle Mesones, han salido otros aprendices de este oficio, que sin duda ha colaborado en el esplendor que las manifestaciones de religiosidad popular tienen en nuestra localidad.
   
   
La reproducción de objetos de la vida cotidiana a un tamaño reducido, ha sido una de las aficiones más repetidas entre los artesanos. De la mano de las miniaturas cerámicas que se realizan en la localidad de Arjonilla, donde los más de veinte talleres otorgan el primer puesto nacional en producción de objetos a pequeña escala, José Cordones Bejarano,un arjonillero de43 años, se inició en la artesanía de la madera en reproducciones de objetos cotidianos.
   
   
Desde el Botillo, antaño denominado “de Campos” hasta el taller de la calle La Tercia, el arjonillero José López Carmona ha continuado el oficio que le enseñó su padre, Miguel López Expósito, uno de los mejores hojalateros de la comarca. La fontanería sustituyó, con la fabricación en serie de los objetos de hojalatería, a este tradicional oficio perdido materialmente para siempre, aunque vivo en la memoria de Pepe, conocido en Arjonilla como “El latonero”.
     
     
Pertenece a toda una familia que durante algo más de un siglo ha sido responsable de las obras municipales de la Villa de Arjonilla. Martín Carmona Hernández, es nieto e hijo de maestros albañiles, encargados de las obras de esta localidad, acometidas desde la institución municipal. Podríamos decir que, esta familia de apellido tan arjonillero, han sido testigos de excepción del cambio urbanístico que durante más de cien años se ha ido gestando en lalocalidad, hasta configurar un espacio urbano que deleita los sentidos.