Ermita de la Soledad (antigua iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Valrrico)
     
 
Al Norte de la Villa, junto a las mismas entrañas del pueblo, de las que antaño sacaron los arrieros el barro del que hemos edificado todo un pueblo, se encuentra la ermita de la Soledad, la primitiva Iglesia Parroquial, después de la Iglesia de Santa Catalina en el Castillo, edificada en el siglo XV, aunque muy transformada en los tiempos posteriores. En nuestros días aún puede ser admirada como una de las mejores ermitas del patrimonio religioso de Arjonilla, que acoge las imágenes de dos importantes cofradías de Pasión: La Soledad y la Vera Cruz.
 
 
Iglesia parroquial en el siglo XVI
 

En los distintos sínodos diocesanos de finales del siglo XV y principios del siglo XVI, aparece a modo de inventario, el templo de Santa María de Valrrico. En las visitas de la Orden de Calatrava al Lugar de Arjonilla en 1499 (el pueblo aún no era Villa independiente), se hizo patente el perjuicio que el arroyo del Pilar podría ocasionar a la Iglesia:

“Asymysmo por vosotros mysmos los ofiçiales e muchos del pueblo fuymos llevados a ver los arroyos que desçienden de la villa que san fecho grand hundymiento de ( lo que) espera grand daño para la villa especyalmente para la yglesia mayor y vysto por nosotros e como dicho es por grand parte del conçejo paresçenos que en el arroyo que viene por delante del yglesya que se deve de façer un alcantarilla cerrada y que a la parte donde el agua a de caer que sea fecha de gradas o lanborada por quel agua no haga salto y a la parte darriba haga henchimyento y se alime y esta cantarilla aprovechara a pasar de la una parte a la otra de la villa lo que agora no se puede pasar”

Por aquel tiempo, aún no se había iniciado la construcción del templo parroquial de la Encarnación, cuyos inicios se remontan a 1504. Como Iglesia Mayor, era lugar preferente para los enterramientos de los difuntos del lugar y para la fundación de capellanías sobre las que se conservan varios expedientes en el Archivo Diocesano. Por el testamento de Alonso López Pulido, vecino del lugar de Arjonilla en 1.504, conocemos que ya en los comienzos del siglo XVI, el vecindario tenía presente que la Iglesia Parroquial, y con ella sus sepulturas, se trasladaría a otro lugar:

“Elijio su sepultura en la Yglesia de Santa Maria de Balrico y que de sus bienes se pague de limosna para la fábrica de la Yglesia o si se mudare la dicha Yglesia a otro lugar que le den una sepultura donde el y la dicha Teresa Rodríguez sean enterrados”.

Portada lateral de la ermita junto al cementerio viejo

 

En aquellos inicios del siglo XVI, la Iglesia debería quedarse pequeña para la población, según manifiesta la visita de la Orden de Calatrava en 1514, ya que los vecinos se quedaban fuera de la Iglesia, en el cementerio y otros se dedicaban a comprar la carne en el mercado público, junto a la Iglesia.

Otrosí fuimos ynformados que muchas personas de la dicha villa en los dichos dias de fiestas de guardarestando que se dize la misa mayor se estan en las calles e plaças e otros lugares publicos jugando publicamente e otros se estan en el çementerio fablando y entendiendo en cosas de negoçiaçiones y demas de pecar ellos dan caubsa que otros yerren e pequen por tanto por evitar lo susodicho mandamos a vos los dichos alcaldes que asymismo fagays pregonar en el dicho dia de fiesta que de aqui adelante ninguno sera osado en tanto que se dize la misa mayor en los dichos dias de fiestas de guardar de estar jugando en parte alguna de la dicha villa so pena de un real

 

 

Sobre la iglesia parroquial de Santa María de Valrrico, el papa Julio II concedió en 1510 un beneficio para costear los estudios del clérigo D. Esteban Gabriel de Merino, quien sería posteriormente cardenal y obispo de Jaén. El texto de esta concesión, en latín, dice: "beneficio simple in parrochiali ecclesia sante marie de Val rico loci de Arjonilla dioecesis giennensis" (En la iglesia parroquial de Santa María de Valrrico del lugar de Arjonilla).

 
       
 
De Iglesia parroquial a ermita
   
       
 

Cuando en la segunda mitad del siglo XVI se traslade el culto hasta el nuevo templo parroquial de la Encarnación, la iglesia de Valrrico desciende de categoría y pasa de ser templo parroquial, a iglesia, o "vieja iglesia" como se la denomina en algunos documentos. En el informe que en 1569 elaboró el Gobernador sobre los edificios eclesiásticos de Arjonilla, el vecino Diego Martínez, después de exponer lo que él sabía sobre las ermitas, dijo:

"No sabe que aya otras hermitas si no son las yglesias antiguas una questa en la fortaleza ques la bocaçion de Santa Catalina y la yglesia de nuestra señora de Balrrico questa fuera de la Villa y que este testigo sabe que en esta se celebraban los divinos ofiçios e de presente se dize en ella mysas de deboçion e algunas vezes van en proçision a estas yglesias y esto sabe desta causa."

Portada principal de la ermita

 
 
 
 

Al finalizar la centuria del quinientos, la antigua iglesia parroquial ya necesitaba de reparos, según se desprende del testamento que en 1586 realizó Francisco de Morales en el que mandaba "que den de limosna para la obra de Ntra. Sra. de balrico desta villa ocho reales". Unas obras que se prolongarán todavía a comienzos del siglo XVII, ya que por el testamento de Magdalena de Morales en 1614 se mandaba "den de mis bienes para la obra de la ermita de la Santa Bera Cruz dos ducados".

Con el nuevo templo parroquial, hasta las antiguas sepulturas de los linajes de la Villa se trasladaron desde Valrrico hasta la Iglesia mayor. Los familiares de Alonso López de Alba, poseían en la iglesia vieja una sepultura "que esta junto a las gradas en la primera hilera de las sepulturas". En 1580, los descendientes, pleiteaban por el lugar preeminente que en el nuevo templo parroquial tendría su sepultura, por el lugar destacado que tenían anteriormente en la vieja iglesia de Valrrico.

 
       
 
   
De Valrrico a Soledad
 
       
 

Antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad

Durante el siglo XVI, la advocación de esta iglesia, según los documentos, es Valrrico. Por el momento, no podemos precisar si esta advocación recaía sobre la imagen de la Virgen de la Soledad, o eran distintas imágenes. Al comenzar el siglo XVII, los testamentos reflejan el encargo de misas "Al destierro de Nuestra Señora", y paulatinamente va desapareciendo el título de Valrrico, que es sustitido por el de Ntra. Sra. de la Soledad. Desde 1603, se había fundado la Cofradía de la Soledad, y en 1614, Mariana de Aguilera establece en su testamento una misa perpétua a Ntra. Sra. de la Soledad.

A esta devoción, acudía el cabildo municipal en caso de calamidades públicas durante el siglo XVII. En los documentos municipales, en algunas ocasiones aparece el título de "Valrrico" y en otras, el de "Soledad". Esta indeterminación se continúa hasta los comienzos del siglo XVIII, cuando con ocasión de la Guerra de Sucesión, se hicieron rogativas públicas al Cristo del Perdón, San Roque y "Nuestra Señora del Ballerrico". Todo parece indicar, que ambos títulos referían la misma devoción.

 
C
 
Construcción de camarines (siglos XVII-XVIII)
 
       
 

Todavía al finalizar en el siglo XVII, la ermita de la Soledad estaba en plena transformación. Según el testamento de D. Bernardo Díaz Serrano, en 1699 se estaban llevando a cabo una serie de obras en la ermita, y él quiso contribuir con la construcción de una capilla, probablemente el camarín de la Virgen de la Alegría, de la misma forma que había sido construido el camarín de Ntra. Sra. de la Soledad, costeado por el Prior D. Juan Manuel Díaz de Noguera:

“Ytem es mi boluntad y mando se bendan en benta real quatro tinaxas de cavida de treze arrobas cada una, una sartén pequeña y un estacar de onze estacas, y un olivar de veinte y dos olivos, y que el precio y balor en que dhos. bienes se bendiesen se conbiertan en hazer y enluzir de lo nezesario una capilla en la dha. hermita de nra. Señora de la soledad de esta Villa según y en la misma forma que en la que en dha. hermita fizo el Sr. Dr. Dn. Antonio Manuel Díaz de Noguera Prior de la parrochial desta Villa."

La imagen de la Virgen de la Alegría está documentada desde 1614, cuando Luisa Alonso, manda en su testamento una saya de tafetán a esta imagen. Asimismo, D. Luis Díaz de Aguilera, fundador del convento de Santa Rosa donó al finalizar el siglo, una diadema de plata de cuatro pesos para la Virgen de Valrrico.

 

Camarines con cúpulas de media naranja

 
 


     
La gran reforma del siglo XIX
 
 

Inscripción sobre la portada lateral

Contrafuertes en el muro Norte de la ermita

Bóveda de medio cañón con lunetos y arcos fajones

 

 

Con el paso de los siglos, la ermita de la Soledad que hoy conocemos es fruto de sucesivas intervenciones, que nos impiden conocer cual era la construcción primigenia de la antigua parroquial de Valrrico. Su abandono como iglesia parroquial y su ubicación junto a la cantera de arcilla del "Albarrada" motivarán la gran intervención que sobre el edificio se realizó hacia 1860.

Los datos nos lo ofrece una inscripción sobre la portada lateral de la ermita: "Se hizo esta obra a debocion de D. Ana Bernarda Jimenez y Ramirez de Valenzuela siendo Parroco D. José M. Jácome y Alcalde D. Juan Jácome y el maestro fue Manuel Gómez".

Suponemos que la obra consistió en una nueva techumbre, tras la ruina de la anterior provocada por el desplazamiento del muro Norte, junto a la cantera de arcilla, y en el interior los arcos fajones para sostener la bóveda de medio cañón con lunetos. La donante, Dª Ana Bernarda, era religiosa exclaustrada del convento de Santa Clara de Andújar, y gastó su hacienda en aportaciones a la Iglesia como esta obra y el sombrero de plata de la imagen antigua de San Roque.

El párroco, José María Jácome, expuso ante el Ayuntamiento en 1865 la necesidad de prohibir que los tejeros obtuviesen el barro de la Albarrada por los daños que ocasionarían a la ermita. Los tejeros manifestaron su queja, diciendo que les permitieran obtener la arcilla desde un lugar que no perjudicase a la ermita.

Al finalizar la década de los ochenta, una intervención del Ayuntamiento dirigida por el arquitecto D. Luis Alonso Salcedo, ha terminado de configurar este edificio religioso fruto del devenir del tiempo, con matices regionalistas y neobarrocos aportados por la cerámica de Palenciano y las pinturas al fresco de la cúpula del camarín, obra de Jesús Salcedo Jiménez.

Las obras del chapitel y cubiertas de la Iglesia Parroquial de la Encarnación provocaron que durante el año 2005 la ermita de la Soledad volviera a acoger el culto parroquial que antaño tuvo como el segundo templo de la Villa.

 

 
     
     

GALERÍA COMPLETA DE IMÁGENES

 

©Ildefonso Rueda Jándula