SAN
ROQUE, VALRRICO Y EL PADRE DE LAS AGUAS. TRÍADA DE INTERCESORES EN ARJONILLA. |
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“Ángelus”, de Antonio de Jaén
Con el paso de los siglos, las devociones religiosas de nuestros pueblos sufren altibajos, motivados posiblemente por los cambios que la misma comunidad de devotos experimenta, o quizá porque la advocación intercesora no ha ejercido el papel tutelar deseado por los fieles en casos extremos. Para el caso concreto de la religiosidad popular en Arjonilla, se observan diferentes advocaciones tutelares entre los siglos XVII, XVIII y XIX, y como si de una sustitución se tratara, el pueblo se encomienda a San Roque para extinguir la peste en el siglo XVII, acude a la Soledad o Santa María del Valrrico frente a las calamidades del siglo XVIII, e implora al Cristo de las Misericordias o “Padre de las aguas”, la lluvia requerida por el campo en tiempos de sequía. No es mi intención limitar a estas tres devociones en los siglos ya mencionados, lo cual sería un gran error, ya que de todos es sabida la gran importancia devocional de San Roque desde el año 1.602 hasta nuestros días, aunque como veremos, para la comunidad fue más efectivo durante gran parte del siglo XVII. Tampoco debemos olvidar el carácter “oficial” de San Roque y Nuestra Señora de la Soledad, reconocidos como patronos en los siglos XVII y XVIII, frente a la devoción popular que escapaba al control institucional, del Cristo de las Misericordias. Unos pertenecían al Antiguo Régimen, mientras que esta última advocación adquiere mayor importancia en los tiempos constitucionales. Asimismo, la Soledad de Arjonilla hunde sus raíces en una de las devociones marianas más antiguas de la Villa, Santa María del Valrrico, justificando así la supremacía devocional vigente, frente al resto de las advocaciones marianas de la localidad. La constatación de estas ideas a través de distintas fuentes, será la tarea que nos ocupará en los siguientes epígrafes, dedicados a cada una de estas devociones. La devoción de Arjonilla por su patrón, arranca del siglo XVI, posiblemente ya en su segunda mitad, en la que tenemos noticias de las obras de la ermita situada a extramuros de la población. Antes de originarse esta devoción que abogaba contra las enfermedades epidémicas y contagiosas, existía en la localidad la ermita de San Sebastián, según las noticias del sínodo de 1.511 . Ubicada a la salida del camino de Andújar, en la calle de San Sebastián, perderá esta titularidad en favor de Santa Ana, devoción a la que también acudió la Villa en tiempos difíciles. El santo, a quien también se encomendaban para frenar la temida peste , fue olvidado o quizá sustituido por la “oficializada” devoción a San Roque, en los comienzos del siglo XVII. Medidas ante la pestilencia. En defensa de la temida peste, los cabildos municipales solían adoptar unas medidas rígidas y costosas. El aislamiento con otros pueblos se controlaba con la instalación de puertas en los caminos que daban acceso a las villas, controlándose éstas por individuos asalariados que pedían a los transeúntes el certificado de salud. La romería de la Virgen de la Cabeza , fue suspendida durante los años 1.601 y 1602, por la aglomeración humana que se producía. Estas fueron las medidas que el cabildo municipal de Arjonilla adopta frente a la proximidad de la fiesta romera. “Acordaron que se apregone que nyngun vezino desta dicha Villa este abitante en ella ni forastero de qualquier estado ni condición que sea no sea osado de yr este presente año a la fiesta de nuestra Señora de la caveza a pena que la gente de a cavallo que fuere demás de que no volverá a entrar en esta Villa yncurra en diez mill maravedís que se le pone de pena a cada uno” De igual modo se prohibía a los jornaleros su marcha hacia otros lugares para realizar labores agrícolas. Estas fueron las medidas adoptadas por el Cabildo municipal de Arjonilla el ocho de abril de 1.601: Según consta por los libros de cuentas de propios, el albañil Francisco de Soto realizó 66 tapias para cercar la Villa en 1.601, cobrando por su trabajo 138 reales. Mayor cuantía recibió los alguaciles por su trabajo de citar a los vecinos que estaban obligados a colaborar en la cerca del pueblo. Otras medidas higiénicas se sumaron a las anteriores, según el acuerdo siguiente, en el que también hay lugar para el rechazo a grupos socialmente marginados, por su carácter transeúnte. “Acordaron que todos los vecinos desta Villa barran sus pertenencias y limpien los caños que salen de sus casas /... / y asimismo acordaron que se apregone que todos los jitanos que no son vecinos desta Villa dentro de oy todo el día salgan della y su término“ Llega la peste. Las actas capitulares del archivo municipal de Arjonilla dejan ver la enfermedad de peste que sufrieron algunos vecinos, si bien estas informaciones son ampliadas por los libros de cuentas de propios, donde se anotaron todos los gastos causados por la peste hasta los comienzos del año 1.602, ya que no podemos precisar el momento del contagio. Para el tratamiento de los apestados, se instaló una enfermería que el Ayuntamiento alquiló a María Jiménez Ramos, viuda de Bartolomé de Aguilar, quien cobró 130 reales por el alquiler. En esta enfermería trabajaron varios facultativos remunerados por el cabildo municipal, venidos de distintos lugares: Fernando de la Cueva (médico de Arjona), Juan Pérez (médico de Andújar), Alonso de Freyles, (médico de Jaén), Francisco Trujillo (cirujano), Juan Rodríguez (cirujano de Écija) y Licenciado Santaella (médico de Porcuna). Otros gastos que se hicieron en la enfermería es las medicinas preparadas por el boticario de Andújar Pablo de Ávila, traídas desde la vecina ciudad por el alguacil Pascual Carrillo, el salario de una “enfermera” vecina del pueblo - Juana de Lara (150 reales)- y el salario de Pedro López, “de dos meses que sirvió en la enfermería como barbero” y “ A Diego Rodríguez, enterrador, setenta y cinco reales que ubo de haber de su serbicio de mes y medio que estuvo en la enfermería”. Estos dos últimos pagos, dan a conocer el tiempo aproximado -de dos meses- que subsistió la enfermedad. Todos estos esfuerzos hicieron remitir la pestilencia hacia el mes de marzo de 1.602. Para acreditar la salud del pueblo, un facultativo en medicina debía certificar el cese de la epidemia permitiendo así la comunicación con la capital del Santo Reino con el fin de restablecer el comercio, lo que se trató en el cabildo municipal del 10 de marzo: “Dijeron que por quanto a petiçión desta Villa se enbió a la ziudad de Jaén a el Concejo una carta en que por ella se le pedía hiçiese plazer a este concejo de enbiar un medico de quien se fiase para ber si esta Villa estava con enfermedades contaxiosas por cuya causa si lo estava era bien que se guardase la dicha ziudad y si no que se abriese el trato y comercio de la ziudad a la jente desta Villa que se avia ympedido la entrada de que por la facultad a resultado que las demás Villas desta comarca se guardan della y asímismo las distantes della de que se le sigue notable daño a esta Villa porque las dichas partes no se comunycan con esta y cesan todas las comunicaciones y totalmente se destruye y en cumplimiento de lo que se le pidió a la dicha ziudad aora an venydo desta Villa por su horden Don Juan de Guzmán y Córdoba venticuatro de la dicha ciudad y el doctor Alonso de Freiles médico para que la visitasen y atento a que nuestro Señor a sido servydo questa Villa tenga salud mediante la qual y declaración a esta verdad que hagan los dichos veinticuatro y doctor se quite de las tablillas en que esta puesta que haciendolo la dicha ciudad se infiere los demás lugares se comunycaran a esta Villa por lo ymportante que es“ Indudablemente, el interés de la comunicación de los lugareños con otras localidades, estaba en el restablecimiento del tránsito comercial. El 20 de mayo de 1.602, se establece el Voto entre el glorioso San Roque y esta población, que tributará solemnes fiestas a cambio de la protección contra la enfermedad epidémica y contagiosa. El documento, supone un contrato entre la divinidad y el desamparado hombre de estos tiempos, que ofrece la perpetuidad del culto al Santo, a cambio de su intercesión para que jamás se vuelva a repetir la calamidad. El siguiente extracto da cuenta de la elección que hicieron los capitulares, de entre los santos intercesores después de aver deliberado con maduro consejo a qual de los santos y amigos de dios elejiriamos por nuestro abogado yntercessor para que su divina magestad tenplase el justo castigo con que nos ba castigando con la dicha enfermedad de peste acordamos de elegir y elejimos por nos toda esta villa y vecinos estantes y abitantes en ella de oy en adelante para siempre jamas a el vienabenturado San Roque a el qual rogamos ynterceda con dios nuestro señor para que nos libre desta enfermedad y de otra qualquiera susodicha. El escribano realiza con anterioridad a este extracto, un recorrido por algunos pasajes bíblicos relacionados con las calamidades y la misericordia divina, justificando así la realización del Voto, que íntegramente dice así: Primeramente botamos a dios nuestro señor y a el vienabenturado San Roque que ayunaremos el día del vienabenturado San Roque ques segun el recado antiguo y calendario deste obispado de Jaen a diez y seis dias del mes de agosto. Lo segundo que guardaremos el dicho dia del dicho santo como fiesta y en el dicho dia aremos procession desde la yglesia mayor desta villa a la ermita del vienabenturado San Roque y llevaremos en la dicha procession la ymagen del dicho Santo con las insignias y estandartes de todas las cofradias desta villa y que cada cual de las dichas cofradias llevaran dos antorchas de zera en la dicha procession por lo menos. Ytem botamos que aremos en la dicha ermita el dicho dia una fiesta solemne con su misa cantada y diacono y subdiacono a costa deste concejo y quel dia antes se diran en la dicha ermita visperas solemnes. Ytem botamos de tener la dicha ermyta en pie dezentemente y para siempre jamas. En este cabildo se allo presente el doctor Jeronimo Diaz prior de la Yglesia parrochial desta villa y dijo que botava a dios nuestro señor y a el vienabenturado San Roque de ayunar el dicho dia y de guardarlo como fiesta y de asistir en la dicha procession y fiesta y dijo que encarga y suplica a todos los subcessores en el dicho priorato guarden y cumplan esto que boto y prometio a dios nuestro señor en honra del vienabenturado San Roque. Lo qual dicho boto esta villa y el dicho doctor Jeronimo Diaz de cumplir desde el primer dia del dicho Santo en adelante para siempre jamás /... / Fecho en Arjonilla en veinte dias de mayo de mil y seiscientos y dos años” En ocasiones posteriores, cuando el Santo demuestre su eficacia se renovará el Voto con otras condiciones. Sin embargo, la ocasión requería mayor solemnidad y para una mejor propaganda de la efectividad de la plegaria hacia la divinidad se festejó la salud del pueblo con anterioridad, en el mes de julio: “Que por librança del dicho qº. de veynte e tres de jullio del dicho año pagó a Diego Ximénez Hidalgo vecino desta Villa seis ducados que hubo de aber para pagar las chirimías que se truxeron de Martos para publicar la salud de esta Villa /.../ que por libranza del dicho cabildo de veynte y siete de julio del dicho año pagó a Bartolomé de Carabaca sacristán diez y siete reales de la fiesta que esta Villa hizo sobre la salud que Dios nuestro Señor le dió” La primera fiesta a San Roque como patrón de Arjonilla. La fiesta más importante que se celebraba en Arjonilla antes del patronazgo de San Roque, era la de Santiago, costeada por su Cofradía y ayudas municipales importantes, que pueden hacernos pensar que en tiempos antiguos Santiago era el patrón de Arjonilla. En su fiesta se lidiaban toros de la sierra de Andújar, costumbre muy antigua, documentada ya en 1.573. También se celebró una feria de ganado en torno al 8 de Septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen María . El Voto de San Roque, obliga al cabildo municipal a festejar el 16 de Agosto con vísperas, misa y procesión, y en estas primeras fiestas de San Roque, también con música y toros. Los gastos, en estos primeros años del siglo XVII eran sufragados en parte con la limosna recogida por la primitiva cofradía de San Roque, cuyo mayordomo era nombrado por el Ayuntamiento:
Por los libros de cuentas de propios, conocemos el gasto en los cultos que se hicieron en esta primera Fiesta de San Roque: ”que por librança del concexo de honze de agosto del dicho año pago a Miguel López de Caçalilla y Pedro Alonso Cerralvo treszientos y treinta reales que hubieron de aber para gastar el día del Señor San Roque en la limosna de las bísperas y missa y lo demás neçesario para pagar la chirimías en la fiesta de Señor San Roque” En esta primera mitad del siglo XVII, también se acude para controlar el exceso de lluvia a otras devociones, de reciente incorporación, como la imagen de la Virgen de la Cabeza, adquirida en 1.587 por la Cofradía de Santiago, posiblemente con el fin de completar la imaginería de la recién concluida ermita de Santiago . La rogativa se celebra en 1.616, con la intervención de religiosos franciscanos: “
Que por librança del qº. de treze de abrill dell año
de mill y seisçientos y diez y seis refrendada en el mes de julio
del dicho año pago a Fray Alonso despino de la horden de San
Francisco quatro fanegas de trigo las tres de la limosna de su travaxo
de las confisiones que hizo el dicho año y una que gastó
con los hermanos terceros que hizieron prozizión a nuestra Señora
de la Cabeza por los temporales” “que ningún caballero se ausente de la guarda de las puertas de la Villa con que se ha cerrado esta población bajo pena de dos reales para la obra de la ermita de San Roque” Las cuentas de los libros de propios reflejan el gasto de una fiesta de devoción, que la Villa hizo en 1.648 a Nuestra Señora del Vallerrico, costeada con los derechos del impuesto sobre las seis tabernas de la Villa. Ignoramos en qué consistió la fiesta, ya que tan solo aparecen las libranzas de 29 reales al sacristán, Jerónimo Pantoja y 2 reales al enterrador de la Villa, Juan Jiménez. Mientras, el cabildo se ocupa de la correcta guarda de la Villa, nombrando caballeros diputados para las puertas de los caminos y regulando la entrada del vecindario por una sola puerta . “Acordaron que quede una puerta sola en toda la Villa que sea el camino de Porcuna la cual se guarde en la forma que se había de guardar en la puerta del camino Andújar, y que los que habían de guardar la puerta de Señor San Roque, guarden por de fuera de la Villa cuatro cada noche en dos cuadrillas la una cuadrilla de ellas desde la ermita de la Santa Bera Cruz dando buerta por San Xptóbal hasta la dicha puerta de Camino Porcuna dando buerta por Santa Brígida hasta la dicha ermita de la Santa Bera Cruz, con sus escopetas y an de tener obligación de traer a la puerta todas las personas que encontrasen” Para el verano de 1.654, la peste había remitido y se había acabado la obra en la ermita de San Roque. Para festejar ambos acontecimientos se acuerda trasladar la imagen del Santo hasta la ermita, para la celebración de su fiesta, y la renovación del voto. Santa Ana era otra devoción religiosa, que poseía ermita propia, la antigua de San Sebastián, situada al comienzo del camino de Andújar. También se acudió a esta Santa para pedir la lluvia requerida por la agricultura en la segunda mitad del siglo XVII, según el documento siguiente. “Acordaron y dijeron que por cuanto la tierra está deseosa de agua y hace mucha falta con que los panes y sembrados están de mucha la cantidad acordaron se haga una fiesta a Nuestra Señora Santa Ana de esta Villa y se lleve en procesión desde su ermita a la Iglesia Mayor de esta Villa y se le haga una fiesta y sermón” Intercesión del Santo ante el cólera de 1.834 Del acta, se entregó una copia al Párroco en el mismo día de su rúbrica, ya que así quedaba constancia en las dos corporaciones, la civil y la eclesiástica, del compromiso adquirido. Firman el documento Felipe Acuña, José González, Juan Antonio de Rueda, Miguel Hernández, Francisco de Porcuna, Pedro Hernández, Mariano Hernández, Jerónimo Salcedo, y el escribano Francisco Vigil. “En la Villa de Arjonilla a 14 días del mes de Agosto de mil ochocientos treinta y cuatro reunidos en las salas capitulares los Sres. Municipales siguientes convocados por cédula al efecto ante Diem D. Felipe de Acuña y Cuadros alcalde primero, Don José González Carbajal, alcalde 2º, los caballeros regidores 2,3,4 Manuel Nevado González, Francisco Porcuna Escudero, Juan Antonio Rueda, estando ausente el Primero Dn. Bernardo Mª Jiménez del Río, con asistencia de los diputados del Común D. Pedro Hernández Vela y Mariano Hernández González el síndico del mismo Dn. Gerónimo Salcedo, y el Procurador general Miguel Hernández Mercado invitado y presente por una diputación el Bachiller Pvro. José Serrano Gutiérrez, Prior de esta Parroquial Yglesia habiéndose leído por mi el infrascripto Secrio. las actas celebradas por sus mayores en veinte de mayo de mil seiscientos dos y seis de agosto de mil seiscientos cincuenta y cuatro por copias simples que en la desorganización del archivo pudieron hayarse a la mano, en las que consignaron su gratitud al Glorioso Sto. Roque por los beneficios dispensados a esta Villa con especialidad en el referido 1602 que afligida por la peste terminó mediante su poderosa interseción advocándolo entonces por Patrono Especial y consagrándole un voto de abstinencia, ayuno y santificación de su día, voto que en 1654 fue aprobado por el Iltmo. Sr. Dn. Fernando Andrade Obispo de esta Diócesis fue rectificado considerando el especialísimo recibido en este año que invadidas las Andalucías y varias otras Provincias de España en la inmensa mayoría de sus pueblos el terrible cólera morbo asiático particularmente en este distrito, Andújar, Marmolejo, Villa del Río, Baena, Albendín, Frailes, Martos, Torredongimeno, Jaén, Fuerte Rey, Mengibar, Villanueva la Reyna y Bailén, hemos permanecido salvos en medio de la conflagración general ascediendo el Ayuntamiento a los deseos y consentimientos unánimes de toda la Población en testimonio de eterna gratitud al Bienaventurado Sto. Roque decreta lo siguiente. Renovación del voto. El 16 de este mes en el que nuestra Santa Madre la Yglesia celebra la festividad de Sto. Roque se renobará el voto aprobado y sancionado en 1654, Al efecto de acuerdo con el Caballero Párroco presente leida /... / de la misa mayor por mí el Ynfraescripto secretario este acta se egecutarlo en manos del párroco o quienes sus veces haga por el Clero, la comunidad religiosa de Observantes, El Ylustre Ayuntamiento el voto y juramento promisorio cuyas cláusulas se dirán, el Pueblo lo hará a la invitación del Sr. Alcalde o quien la jurisdicción obtenga el tenor literal y fórmula es la siguiente: Fórmula del voto y juramento Promisorio ¿Juráis y votáis ayunar un día antecedente a él el más inmediato posible que actualmente lo es el 14 de Agosto, Vigilia de la Asunción de Nª Sª, no sólo por llevar los deberes de la institución primaria sino también a honrra y Gloria de Nº Rº Pe. ? El Ayuntamiento lo hará también de la cláusula siguiente. ¿Juráis y votáis hacer todos los años en el día de su celebridad Fiesta solemne con sermón y procesión general y tener siempre edificado y reparado su templo? Tocando el libro de los Santos Evangelios las Corporaciones responderán sus individuos, sí juramos y votamos y el Párroco dirá si así lo hiciéreis, Dios os lo premio y si no os lo demande, la misma contestación dará el pueblo cuando lo haya practicado a invitación del Alcalde. Parte dispositiva. Para el cumplimiento del acuerdo anterior el Ayuntamiento ordena que en la noche del 15 haya un Rosario en el que se conduzca la efigie de nuestro Santo Patrono con asistencia del clero, Cofradías notables y suya para cuyo acto como el de la función del 16 y procesión de la tarde, una comisión de su seno convidará a los dichos y comunidad Religiosa, Comandante de Armas y oficialidad y dicha noche se ilumine toda la población y a la madrugada del 16 se repiquen todas las campanas que a las siete del mismo se manifieste el sacramento y principie el Jubileo con asistencia /... / e hachas que se celebre una Misa Solemne en la que el orador explique al Pueblo el Juramento y voto que va a prestar las obligaciones que cada uno contrae y los beneficios que a ello han impulsado que concluida la función leída este acta con su primera parte se reciba por el Párroco el voto y juramento promisorio del Cuerpo eclesiástico secular, regular y el Ayuntamiento y del Pueblo, por alcalde 1º o quien sus veces haga que se entienda por este acta eccitado el zelo de los Ayuntamientos sucesivos a renobar este tributo de gratitud que concluida la función de la mañana la corporación vaya casa de algunos enfermos pobres y al fin a un punto donde estos se reúnan en el que a cada uno se le dará el alimento que al efecto ha costeado el Ayuntamiento presentando en este testimonio de caridad cristiana uno de los homenages más gratos a la divinidad y la prueba e su piedad que se eccite a los fieles a secundar las miras de sus representantes en la posibilidad que en medio de la miseria pública que nos abruma tenga cada uno y en fin que concluido el Jubileo se conduzca la Santa Ymagen por la carrera de costumbre en solemne procesión a la que asistirán precisamente (como general) las corporaciones y cofradías. De este acta se dará copia literal al archivo eclesiástico para los efectos correspondientes así lo acordaron sus mrds. que yrán conmigo el Ynfrascripto secretario que certifico.”
Tantos siglos de patronazgo sobre Arjonilla han configurado en torno a San Roque un buen número de tradiciones, mezcladas con la relación humanizada entre el devoto y el Santo, relación que se concreta en expresiones como: Vamos a ver a Papa Roque, cuando casi a diario la ermita se convierte en un peregrinar de fieles, o: Vamos a subir a Papa Roque, cada 5 de Agosto, cuando se traslada la imagen del Patrón hasta la Iglesia Parroquial. La ofrenda tradicional de las mujeres de Arjonilla hacia su Santo Patrón, ha sido siempre la albahaca. En el ambiente agosteño, el olor de la albahaca cultivada por las mujeres de Arjonilla en los patios cubiertos de parras, entre los jazmines y las damas de noche, antaño regados con el agua que ellas conducían en cántaros desde los pozos públicos, era una característica cantada por los poetas de esta tierra . La albahaca se ofrecía a los santos del verano, como a la Magdalena en la velada que al finalizar julio se realizaba en la explanada de la ermita de la Soledad, y al Patrón San Roque, adornado con multitud de macetas de esta clase desde los inicios de su novena, una tradición que aún permanece viva entre las mujeres de Arjonilla, que con gran esmero cultivan esta planta aromática y mágica para su Santo Patrón. Tampoco falta la música tradicional, y con ella se inicia las fiestas patronales -del 14 al 18 de Agosto-, por la festividad próxima de la Asunción. En la madrugada del día 15, los auroros recorren las calles del pueblo con la tambora y otros instrumentos como el almirez, las castañuelas y una guitarra. Sus cánticos invitan a participar en la procesión del Rosario de la Aurora, al tiempo que se alaba a la Virgen destacando los puntos teológicos que el Concilio de Trento quiso afirmar frente a la reforma protestante. Así dice el estribillo que con gran fuerza cantan los que acompañan a la Aurora: Esa
es la verdad, Todo acompañado con algunas botellas de anís que alguna vez provocaron que todo terminara como el Rosario de la aurora, aunque en Arjonilla era tradicional acabar la fiesta casi al amanecer en los melonares que rodeaban el pueblo, robando algún melón que allí comían los grupos de amigos. Bendito
el patrón San Roque Todo el pueblo la canta durante la recepción que el Ayuntamiento ofrece tras la fiesta religiosa en la mañana de cada 16 de Agosto. Allí surgen otras canciones del resto del calendario festivo, como “Los Polvos”, que critican el exceso de colorete en las caras de las mocitas, la Aurora y otras localistas como “Luz y Sol” y el “Himno de Arjonilla”. El gusto se deleita especialmente en el día grande del Patrón, en primer lugar con el ponche que se ofrece en la recepción municipal, degustado por todo el pueblo, en una segunda comunión en masa, que iguala a todos los asistentes en torno a la figura de San Roque. Y después, cada uno en sus casas, el potaje de habas, ya que durante este día, por el Voto, los arjonilleros se abstienen de comer carne. El potaje y el ponche, representan dos rituales de comensalismo, el primero familiar, transmitido de generación en generación que en la actualidad se encuentra en plena vigencia, y el ponche, de carácter comunitario que cada año es capaz de apartar diferencias y unir a todos los miembros de la comunidad. Los arjonilleros, como ocurría con la Magdalena, mantienen gran familiaridad en su relación con el Patrón, y así son conocidas las expresiones populares como aquella conocida historia del rabo del perro de San Roque, el cántico de “La leche que mamó” o esta, también recogida en la localidad: Estando
San Juan de Mata Acerca del dicho popular: En Arjonilla hasta las ranas dicen Roque, Juan Eslava Galán, incluye en “El mercedes del obispo y otros relatos edificantes”, un relato titulado “Las fiestas de San Roque”, donde se hace referencia a la forma de pago del sermón de la fiesta del Patrón, cuestión que aún sirve de broma para los clérigos de pueblos cercanos que acuden a la celebración religiosa. Dícese al predicador encargado de la plática de San Roque, que el estipendio final del sermón tendrá que ver con el número de veces que se nombre al Santo, según el relato de Eslava, dos duros por cada vez. TRABAJO Tú,
San Roque peregrino, Que
hiere como un cristal En
favor del compañero,
/.../ Roque
va por las calles -con el perro /.../ Y
por la anochecida, entre palmeras, /.../
La ermita de Santa María del Valrrico, se encuentra documentada desde finales del siglo XV, y aparece en numerosos pleitos que sobre la posesión de las sepulturas se originaron a raíz del traslado de los sacramentos de la vieja Iglesia, al nuevo templo parroquial consagrado a la Encarnación. La visita de la Orden de Calatrava en abril del año 1.499 aporta el dato que localiza la primera Iglesia Mayor de la población en la actual ermita de la Soledad, advocación en la que se transformó la antigua de Valrrico a lo largo del siglo XVII, y tan sólo aparece la primitiva advocación en algunos documentos de comienzos del siglo XVIII. En el siguiente documento se ve la necesidad de contener el daño producido por el agua del arroyo -arroyo Pilar, nombrado posteriormente Arjonilla-, por su cercanía a la Iglesia Mayor. “Asymysmo por vosotros mysmos los ofiçiales e muchos del pueblo fuymos llevados a ver los arroyos que desçienden de la villa que san fecho grand hundymiento de ( lo que) espera grand daño para la villa especyalmente para la yglesia mayor y vysto por nosotros e como dicho es por grand parte del conçejo paresçenos que en el arroyo que viene por delante del yglesya que se deve de façer un alcantarilla cerrada y que a la parte donde el agua a de caer que sea fecha de gradas o lanborada por quel agua no haga salto y a la parte darriba haga henchimyento y se alime y esta cantarilla aprovechara a pasar de la una parte a la otra de la villa lo que agora no se puede pasar” Como Iglesia Mayor, era lugar preferente para los enterramientos de los difuntos del lugar y para la fundación de capellanías sobre las que se conservan varios expedientes en el Archivo Diocesano. Por el testamento de Alonso López Pulido, vecino del lugar de Arjonilla en 1.504, conocemos que ya en los comienzos del siglo XVI, el vecindario tenía presente que la Iglesia Parroquial, y con ella sus sepulturas, se trasladaría a otro lugar: “Elijio su sepultura en la Yglesia de Santa Maria de Balrico y que de sus bienes se pague de limosna para la fábrica de la Yglesia o si se mudare la dicha Yglesia a otro lugar que le den una sepultura donde el y la dicha Teresa Rodríguez sean enterrados”. Cofradía de caballeros en los siglos XVII y XVIII La primera noticia documental sobre la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, refiere un pleito entre mayordomos de la cofradía por asuntos económicos, pleito que data de 1.653. En este tiempo, el prior de la parroquial era D. Sebastián Bonilla León y el mayordomo de la cofradía, D. Melchor López de Castilla. Los cargos de gobierno eran de mayordomo, por tiempo de dos años, y alférez u oficiales, elegidos para un año el primer día de pascua de resurrección. Los cargos de alférez eran seis: tres de gobierno, dos de tazas y uno de tambor, instrumento que acompañaba a la imagen con sus redobles, y del que el cabildo de 1.780, dice se tocaba de mucho tiempo a esta parte . Tan solo se ha podido documentar un caso de rogativa dirigida hacia esta advocación en el siglo XVII, en este caso ante la sequía, tan preocupante para la sociedad rural que estudiamos. El texto no deja dudas acerca del papel intercesor que posee la advocación. “Acordaron se haga una fiesta el domingo que se contarán seis del corriente a nuestra Señora de la Soledad porque se digne de rogar y suplicar a su hixo preciossisimo nos ymbie el temporal de agua que tanto nezesitamos” Testigo: D. Francisco Relaño “En Arjonilla en el dicho día mes y año para la dicha ynformazión, ante dicho señor juez comisionado, la parte en ello ynteresada, presento, por testigo a Dn. Francisco Relaño y Garzia, presvitero, desta misma Villa de quien su merced por ante mí el ynfrascripto escribano le rezivio juramento que el susodicho hizo, yn vervo sacerdotis facto pectore y porque ofrezio dezir verdad en lo que supiese y fuere preguntado y siendo por el thenor del pedimento, que haze caveza en estas dilixenzias, enterado en su contesto, dixo lo siguiente. Testigo D. Luis Agustín Serrano. “Dixo, save el espresado declarante que su Congregazión de Nuestra Señora no tiene ynsinia alguna, mas que nuestra Señora, y que para ir a la Yglesia no llevan nada, y que es cierto que las otras Cofradías llevan antes de ir en la Prozesion, y en la Prozesion sus gallardetes con las Ynsinias correspondientes a los Pasos de cada prozesion /.../ Es tanvien publico que dicha Congregazion no tiene dia señalado para la fiesta de su titular como las otras Cofradías tienen en sus respectivos dias y que es público que su referida Congregazión preside a las otras cofradías, y que tiene notizia que el año de sesenta y ocho hatropello dicha Congregazion a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno con violentos y estraños modos, y que por consiguiente estando el declarante en el Altar maior el Jueves Santo por la tarde oservo en este año de sesenta y nueve, que haviendo entrado la Cofradía de Jesus Nazareno detras del Coro, se harmo un tumulto de vozes grande, y que vaxó el cura de la Yglesia y lo medio y despues se dixo que havian tenido otra ystoria con la Hermandad de la Santa Cruz y con las otras, otros encuentros, y que es cierto que mi dicha Congregazión va gobernando todas las prozesiones y Cofradias, pero que tanvien se hacuerda el susodicho declarante que antiguamente governava la Cofradía de la Santa Cruz su prozesion y la de nuestro Padre Jesus Nazareno la suia, y que luego le correspondia a la de los cavalleros, y que haze memoria el declarante, de conozer la Hermandad de la Santa Cruz con cinco o seis hermanos y a la de Nuestro Padre Jesús Nazareno lo mismo por la cortedad de tiempos, y que no save si en aquel tienpo se hapropiaron con los goviernos y tazas, porque no save ni ha oydo dezir el declarante, porque motivo o titulo tengan goviernos y tazas, lo que correspondía a cada una de las Cofradías, en sus respectivos dias, como que es cierto y notorio va mi dicha Congregazión dividida en dos cuerpos uno adelante y otro al fin de la prozesion, valiendose en la primera de la vandera de la Santa Cruz, y en la segunda de la vandera de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que es quanto puede dezir so cargo del juramento”. Testigo Simón Ramón Carneros. En los hechos anteriores podemos observar el enfrentamiento entre las cuatro cofradías frente a la congregación de Nuestra Señora de la Soledad, la de los caballeros. Los testimonios dejan ver una lucha que trasciende lo religioso para convertirse en expresión popular ante la preponderancia de los individuos del Estado Noble, que se defienden argumentando sus diferencias a la hora de acompañar a las imágenes, con respecto a las demás cofradías. “Estando a cargo de los susodichos por razón de sus oficios el gobierno y disposizión de las tres prozesiones que en la Semana Santa se hazen en dicha Villa /.../ los quales salen rebestidos con sus túnicas y blandones de zera para alumbrar a la Sagrada Imagen /.../ a excepción de aquellos cofrades que van empleados en conducir vozina, pendón y otros instrumentos” Patronazgo oficial La Soledad de Arjonilla debió ser considerada patrona de la Villa en los siglos XVII y XVIII, al menos por parte del cabildo municipal, y así aparece documentalmente en la concordia que entre las Villas de Arjona y Arjonilla establecen ambas corporaciones civiles, invocando cada una a sus respectivos patronos. Durante el siglo XVII el cabildo de Arjonilla costeaba fiestas religiosas a determinadas advocaciones marianas, como la música en la fiesta de la Virgen del Rosario del primer domingo de Octubre. Sin embargo, el siguiente documento, sobre las fiestas a las que el cabildo está obligado, nada dice respecto a Nuestra Señora de la Soledad. “para que esto vaya en mayor aumento y devoción habiendo tratado y conferido en este cavildo muchas y diversas veces que parte se podrían sacar los quince mil maravedís que este cavildo puede gastar y emplear en dicha fiesta del corpus conforme al dicho auto de visita general y otra cantidad que le es forzosa y necesaria asímismo para las fiestas de Nuestra Señora del Rosario el primer domingo del mes de Octubre de cada un año que esta Villa tiene y precisa obligación de celebrar como se hace y acostumbra en todo el reino y para la fiesta asímismo de Señor Sanct Roque que esta dicha Villa y su cabildo tiene votada como a patron y abogado de ella“ . Sin embargo será durante la centuria siguiente cuando más veces se acuda a la intercesión de la Soledad para el remedio de los problemas, generalmente de origen político militar, programándose estas manifestaciones religiosas por parte de una oficialidad, que consideraba la popularidad de determinadas advocaciones, como es el caso de la Soledad de Arjonilla. Esto es lo que podemos ver en el siguiente acuerdo del Concejo de Noviembre de 1.701, sobre la necesidad de reparar varias calles: “ytem atento a que la calle que va desde la plaza de esta Villa a la Iglesia Parroquial della se halla desempedrada por lo cual en tiempo de aguas se hacen lagunas y lodos considerables de suerte que imposibilitan el comercio y sirben de gran fealdad en una calle tan pública y asímesmo en la que llaman de la Santa Vera Cruz se an undido y caido muchas casas que están reducidas a solar en los quales se hacen muladares y hechan inmundizias que causan daño común por ser calle de mucho comercio a la debozión de la hermita de nuestra Señora de la Soledad” Al
comenzar el siglo XVIII, la guerra de Sucesión afecta a la vida
cotidiana de los pueblos, que se resienten en sus economías del
gran esfuerzo en aprovisionar utensilios para las milicias. La situación
se agrava al final de la primera década con años de malas
cosechas y el descontento de la población es general. En este
contexto, las victorias del bando borbónico son celebradas con
manifestaciones de religiosidad popular en las que figuran como protagonistas
las devociones más importantes de las Villas. En el primer acuerdo
de celebración por parte del Concejo de Arjonilla se agradece
la nueva situación al Patrón de la localidad para el 4
de Diciembre de 1.710. La celebración debió cambiar los ánimos de la población, ya que unos diez días después, al aprisionar Felipe V a nueve batallones y ocho escuadrones de caballería e infantería del bando del Archiduque, se disponen nuevas demostraciones de alegría incorporando al cortejo procesional a la Virgen de la Soledad. “Acordaron que por los vecinos de esta Villa a quien para ello se convoquen esta noche se hagan más caras con todo gozo de alegría y así mismo se haga vocación con fuegos para que mañana, que se contaran dieciséis del corriente se haga fiesta solemne en la Iglesia Parroquial de esta Villa, trayendo a dicha Iglesia a Nuestra Señora de la Soledad, de su ermita donde se halla colocada, para que en compañía del Glorioso Señor San Roque, Patrono de esta Villa que se halla en la Iglesia Parroquial, se ejecute dicha festividad asistiendo a Cristo Sacramentado a quien este concejo acuerda se dedique dicha fiesta solemne, con sermón, órgano, música y danzas con toda la mayor pompa que se pueda ejecutar asistiendo a ella dichos Sres. alcaldes y caballeros capitulares /... / y que acudan a la procesión general que el dicho día de mañana diez y seis del corriente por la tarde se ha de hacer por las calles de esta Villa sacando en ella las sagradas imágenes de nuestra señora de la Soledad y glorioso Señor San Roque, asistan todas las cofradías de esta Villa con su estandarte” Por tercera vez, ante las nuevas noticias de victorias militares, fiesta de acción de gracias distanciada en el tiempo tan solo cuatro días de la anterior celebración. La novedad es que ahora se hace obligatoria la asistencia para los vecinos, algo remisos por la recolección de aceituna. Para esta ocasión, el mismo escribano ha preferido nombrar a la Virgen de la Soledad como Nuestra Señora del Valrrico. Estamos ante una de las pruebas documentales que avalan la duplicidad de advocaciones para la misma imagen. A finales del siglo XVIII nos encontramos con otra rogativa organizada por el cabildo, por tanto de carácter oficial, en esta ocasión de clara intención propagandística en favor de la dinastía. De esta manera, se cumple la orden remitida al cabildo municipal por el Gobernador del partido de Martos, en espera de un feliz parto de la Princesa: “Acordaron se hagan las rogativas públicas y generales que en semejantes ocasiones se acostumbran y para las que señala esta Villa el día 17 del corriente a cuyo efecto el presente escribano pase recado político al Caballero Prior para que se sirba mandar hechar las campanas el día anterior y para que llegue a noticia de todos los vecinos y Mayordomos de Cofradías y Hermandades se haga saber en la forma ordinaria, para que estos presten su asistencia con los gallardetes y ceras y aquellos sus oraciones practicando ygual diligencia por lo que respecta al Reberendo Padre Guardián del Convento del Señor San Francisco de esta Villa, librándose de los caudales públicos los derechos parroquiales” . Con motivo de la guerra contra Francia al final de la centuria, de nuevo surgen las rogativas institucionales. Una de las primeras se organiza el 11 de Abril de 1.793, con una sensible alteración de la costumbre, ya que en lugar de procesionar las imágenes, se decide sacar las insignias de la Inmaculada Concepción y San Roque, La primera como patrona general de España y el segundo como especial de esta Villa. Un año más tarde se dispone otra procesión de rogativa, repetida durante tres días seguidos -viernes, sábado y domingo- destacándose la presencia de la Soledad y la interesante prohibición de música y canciones por las calles: “Ha de acudir la Reverenda Comunidad del Sr. Sn. Francisco de este Convento y todas las Cofradías con sus gallardetes y hachas y la de Jesús Nazareno, Jesús Humilde y Virgen de la Cabeza con sus respectivas imágenes con la Señora de la Soledad, esto en el caso de que no se le ofrezca reparo al Sr. Prior de esta Parroquial /... / mandan que hasta que no se mande otra cosa, no se toquen guitarras por las calles ni canten canciones profanas ni aiga festines” Salve
Señora Tradiciones y cancionero popular Una devoción ininterrumpida a través de los siglos deja sin lugar a dudas una gran impronta en el cancionero popular de los pueblos, en las costumbres y en las expresiones de la vida cotidiana. Aún recuerdan los arjonilleros cómo hasta los años 60 de nuestro siglo, las parteras que asistían a las preñadas, ante un parto difícil solicitaban a Paco Garrido el rosario de la Soledad. Según nos han contado , al coger la parturienta el rosario de la Virgen, alumbraba sin ninguna dificultad. También solían colgar del cabecero de la cama, numerosos estadales de la Virgen de la Cabeza, aunque parece ser era más efectiva la presencia de este rosario, que curiosamente se conservó después de la guerra, si bien la imagen no corrió la misma suerte. Cuentan las hermanas Carmen y Lola Cuesta Uceda que en la víspera del día de los Santos, repicaban a las doce del mediodía, mientras trasladaban la imagen de la Soledad, desde su ermita hasta la Parroquia. Para el día de los Santos, sobre las cuatro de la tarde, se organizaba todos los años una procesión de rogativas con la imagen de la Virgen, procesión que siendo párroco D. Luis Sotomayor García, llegaba hasta el cementerio. Atribuye la tradición el origen de esta costumbre, el hecho acontecido en tiempos inmemoriales, cuando un sacerdote estaba celebrando Misa en la ermita de la Soledad en la festividad de todos los Santos y sobrevino un terremoto. El cura y los fieles que participaban del oficio se encomendaron a la Virgen de la Soledad, ofreciéndole una procesión de rogativas cada año, por el día de los Santos. La
Virgen de la Soledad ¿Dónde
vas blanca paloma Virgen
de la Soledad, Virgen
de la Soledad Virgen
de la Soledad Ni
la nieve en el barranco, Virgen
de la Soledad
Su verdadera advocación es el Cristo de las Misericordias, aunque popularmente es conocido como el Padre de las Aguas, ya que tan solo procesionaba en tiempos de sequía en pública rogativa. La sede de esta imagen fue la ermita de la Soledad, antiguo templo parroquial, donde tenía sus imágenes la Cofradía de la Vera-Cruz. En compañía de la Virgen de la Soledad y el patrón San Roque, aparece el Cristo de las Misericordias en las rogativas por las calamidades de principios del siglo XIX. “Esta Villa acordó su puntual y devido cumplimiento en todas sus partes y al propuesto fin para que todo se realice con la mayor solemnidad, culto y devoción: Pase oficio a el Dr. Dn. Francisco Pulido y Montoro, Prior de esta Parroquial /... / Se acordó que la noche de este día con un solemne y suntuoso rosario público al que concurrirá el Benerable Clero con individuos de este Ayuntamiento y demás personas visibles de su común para conducir las Sagradas Imágenes de Ntra. Sra. de la Soledad y Nuestro Patrón Señor San Roque desde sus respectivos santuarios a la Iglesia Parroquial colocándolas en su presbiterio y en medio la Sacrosanta efigie del Señor Cruzificado con la vocación de las Misericordias adonde existirán hasta tanto que cesen las calamidades que lo motivan. Igualmente acordaron sus mercedes que el Viernes, veinte y ocho del corriente, se den principio a las fiestas solemnes de Ygla. por esta Villa y el día siguiente por el Reverendo Clero y el tercero por la venerable Comunidad del Señor San Francisco de esta vecindad concluyéndose cada fiesta con las preces correspondientes de Rogativas y este último día a las tres de su tarde tornar a principio la procesión general que se ha de hacer sacando en ella las tres imágenes ante referidas a la que asistirán desde luego los tres cuerpos antereferidos de Clero comunidad y Ayuntamiento, el Venerable orden tercero de penitencia y todas las demás hermandades y cofradías /... / y que lleven la cera que cada uno pudiere, y las Hermandades y Cofradías sus insignias de vanderas y gallardetes Según el acta capitular que aquí reproducimos, el pueblo se había ofrecido al Padre de las Aguas, ante la sequía de finales del siglo XIX, a reconstruir la antigua ermita de San Cristóbal, documentada desde el siglo XVI en el cerro de San Cristóbal, o cerro de las cabras, por ser ejido del Concejo donde pastaba el ganado, como nueva sede de la antigua imagen. “En la villa de Arjonilla a primero de julio de mil ochocientos ochenta; reunidos en las salas capitulares por citación al efecto los Señores del Ayuntamiento Constitucional de la misma que al final firman bajo la presidencia del Señor Alcalde este declaró abierta la sesión y leída el acta de la anterior quedó aprobada. Los Estatutos que la Cofradía de la Santa Vera-Cruz aprueba en 1.882, establecen la forma en la que se ha de trasladar esta imagen, en la cruz dorada, que sacaba la Cofradía en la festividad de la cruz de mayo, y nos informan de las únicas salidas procesionales del Cristo ante las calamidades públicas. “El día que se traslade el Santísimo Cristo de las Aguas de la ermita de la Soledad en la que se venera, a la que para esta Sagrada imagen se está construyendo con limosnas de los fieles en el sitio denominado San Cristóbal, esta cofradía lo llevará en la Cruz dorada que la misma posee, lo mismo sucederá siempre que por cualquier calamidad pública salga en procesión. Esta cofradía, si sus fondos lo permiten, hará todos los años el día del Sagrado Corazón de Jesús una fiesta de segunda clase al Santísimo Cristo de las Aguas en su ermita nueva” Las actas del cabildo municipal no sólo contienen documentos sobre la organización de las rogativas, sino que también gustaban los munícipes de transmitir su gratitud cuando la intercesión había sido efectiva, como lo demuestra el siguiente documento, en acción de gracias al Dios de las Misericordias: Con posterioridad a la guerra civil, en la que desaparecen la ermita y la imagen del Cristo, nos encontramos con nuevas rogativas, sin especificar la advocación a la que van dirigidas. “ Bando. El Sr. Alcalde de esta Villa hace saber: que por la autoridad eclesiástica y en virtud de la pertinaz sequía que amenaza la ruina y miseria de todas las clases sociales, se ha organizado una solemne procesión de rogativas para mañana día 15 a las 5 de la tarde, para lo cual esta alcaldía invita a todo el vecindario y espera que el pueblo en masa se sume para pedir a Dios Nuestro Señor la lluvia tan necesaria en los momentos actuales. Arjonilla a 14 de Marzo de 1945". Otra liturgia propiciatoria que aún recuerdan algunas de nuestras informantes eran las letanías cantadas por el perímetro del pueblo, pasando por todas las ermitas. Las letanías tenían como finalidad bendecir los campos durante las cuatro témporas. En cada témpora, el cura y el sochantre cantaban la letanía de los Santos, para finalizar en una ermita con la celebración de la Misa. Cuentan algunos, que en cierta ocasión estaba un conocido párroco entonando las letanías, cuando observó por una de las calles de las afueras del pueblo un gran número de vainas de habas verdes tiradas por el suelo, por lo que cantó el sochantre: “Jesús, que cascarerío”, respondiendo el señor cura: “Si serán del habar mío”, temiendo que alguien se había comido las habas que tenía sembradas cerca del lugar. De las procesiones de rogativas del Padre de las Aguas, afirman muchos arjonilleros, que sacando la imagen desde su ermita, y estando el cielo raso, en mitad de la procesión tenían que volverse por la lluvia que inesperadamente caía sobre el cortejo. De esta época nos han llegado unas canciones que los rogantes entonaban mientras duraba la procesión. Algunas de ellas, refieren otra de las devociones, la Virgen de Alharilla, que recibió culto en la reconstruida ermita del Santo.
Si
las siembras se secaran, A
la una de la noche, A
nuestro Padre Jesús, A
la Virgen de Alharilla, Agua,
Padre mío,
Ante determinados problemas que el hombre es incapaz de solucionar con su conocimiento, se recurre a la protección divina, mediante “interlocutores” que parecen especializarse para dificultades concretas. La institución municipal, dispone estas manifestaciones en las que la comunidad participa, atraído por las devociones que gozan de mayor popularidad, o simplemente están consideradas como protectoras “oficiales”. Para el caso concreto de los patronos de la Villa de Arjonilla, se observa la consideración ininterrumpida del pueblo con respecto a San Roque, desde principios del siglo XVII. Sin embargo, no ocurre lo mismo para el caso de la patrona, la Virgen de la Soledad durante los siglos XVII y XVIII, ya que para finales del XIX y hasta nuestros días, cambia el patronazgo en favor de la Virgen del Rosario con sede en la ermita de San Roque, con la advocación de Virgen de las Batallas, imagen que no destacaba de entre las devociones marianas de Arjonilla durante la Edad Moderna, y aún en nuestros días tampoco goza del reconocimiento de la totalidad de la población.
©Ildefonso Rueda Jándula |
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