LA COFRADÍA DE LAS ÁNIMAS BENDITAS DE ARJONILLA. HISTORIA Y TRADICIONES
 
 

 

INTRODUCCIÓN

A remolque de la Reforma luterana, la Contrarreforma católica define y afianza a través de las disposiciones del Concilio de Trento aquellos puntos teológicos más controvertidos por los protestantes, y en concreto, el tema que nos ocupa, al reafirmar la existencia del Purgatorio donde las almas se purifican cumpliendo la pena temporal que no pagaron en la vida terrena. Bajo este marco se infunde en la piedad del pueblo el culto hacia las ánimas del Purgatorio que saldrán de este lugar metafísico, al aplicar sus familiares sufragios y misas, tan abundantes en los testamentos de los siglos XVI y XVII.

Así pues, en este ambiente contrarreformista, el culto hacia las ánimas se fomenta desde la iniciativa privada reflejada en las mandas testamentarias o bien desde las Cofradías, que para alivio de las ánimas más pobres costeaban sufragios, cumpliendo así una función benéfica. El presente estudio aporta un importante corpus documental y recupera algunas de las tradiciones, aún no olvidadas por la memoria de los mayores del lugar, en torno a la Cofradía de las ánimas benditas de Arjonilla.

LA FUNDACIÓN DE LA COFRADÍA


Los inicios de esta Cofradía hemos de situarlos en los primeros años de la nueva Iglesia Parroquial de Arjonilla y en la consolidación del poder municipal, acontecimientos que discurren paralelamente entre los siglos XVI y XVII . No olvidemos que la independencia jurisdiccional de Arjonilla con respecto a Arjona se produjo en 1.553 y que al año siguiente es consagrado el nuevo templo parroquial de la Encarnación. Hacia 1.580, los visitadores de la Orden de Calatrava ordenan al Cabildo municipal una serie de obras y reformas que configurarán el urbanismo dominante incluso en tiempos actuales, y de igual forma, los Obispos de la Diócesis, en sus visitas pastorales, obligan al Prior a dotar al templo de retablo, coro, órgano y todo el resto de mobiliario litúrgico que emanó desde la obra conciliar.

Surgen de igual forma las primeras Cofradías: La del Santísimo Sacramento, Santa Vera-Cruz, La Limpia Concepción, Santiago y San Sebastián, San Roque, Nuestra Señora de los Sábados (posteriormente de Purificación) y la Cofradía de las Benditas Ánimas, erigidas todas en la Parroquial de Arjonilla que contaba con un privilegio pontifical que facultaba a la Santa Sede para nombrar al Prior de la Parroquia de entre una terna de presbíteros propuesta por el Obispo de la Diócesis. Tan sólo cincuenta y dos parroquias españolas gozaban de este privilegio, lo que sin duda vino a reforzar el papel del poder religioso en la pequeña sociedad de este pueblo.

A finales del siglo XVII, Don Luis Díaz de Aguilera , fundador del convento franciscano de Santa Rosa de Viterbo en Arjonilla, dispuso en su testamento erigir una nueva Cofradía de Ánimas en caso de no fructificar la fundación conventual. Esta segunda Cofradía de Ánimas, no llegó a prosperar, al cumplirse la primera voluntad del testador, si bien conocemos por las mandas testamentarias el funcionamiento interno, que limita el acceso a tan sólo doce hermanos:


“ Ytem es mi voluntad y mando que si pasados los dichos doce años atento siempre yo he tenido y tengo muy grande devoción a las benditas ánimas del purgatorio y para que esta devoción /.../ y otras personas animen a lo susodicho y se apliquen a hacer bien por las benditas ánimas por ser como es esta devoción cosa tan afecta al servicio de Dios Nuestro Señor desde luego para si llegase el caso de lo susodicho en la mejor forma que puedo quiero y es mi voluntad de fundar en la Iglesia Parroquial de esta Villa una Hermandad y Cofradía de las Benditas Ánimas del purgatorio /.../ Y por patronos de la dicha hermandad y Cofradía nombro al Señor Prior de la Iglesia Parroquial y tenga facultad para poder nombrar hasta doce personas que sean de buenas conciencias, buenos cristianos temerosos de Dios y que sean cristianos viejos limpios de toda mala raza de moros judíos conversos penitenciados por el Santo Oficio ni de los nuevamente convertidos a nuestra Santa fe Católica y que sus nombres se escriban y sienten en un libro que para efecto de dicha Hermandad o Cofradía mando se haga en papel blanco en hojas de a medio pliego forrado con pergamino al que se ha de poner un título que diga libro de la Hermandad de los doce Hermanos y Cofradía que de sus bienes fundó Don Luis Díaz de Aguilera Familiar del Santo Oficio de la Inquisición en esta Villa y en las primeras hojas del dicho libro para la cuenta y razón de los bienes de la dicha fundación los dichos patronos con asistencia y por ante notario /.../ que cada un año ha de ser hermano mayor de la dicha Hermandad uno de los dichos tres patronos en cuyo poder ha de estar el libro de la dicha hermandad y acabado el año ha de entrar por tal hermano mayor otro de dichos hermanos patronos y de esta suerte se han de ir sucediendo /.../ que los dichos hermanos que fueren de la dicha hermandad hayan de tener obligación por días o por semanas en la forma que entre los susodichos confirieren y por más conveniente tuvieren de pedir todas las noches limosna uno de dichos hermanos, limosna para las benditas ánimas del purgatorio /.../ y en cada noche salga a pedir sólamente uno de dichos hermanos y que se haga un arca con tres llaves que esté en las casas de la morada del hermano mayor de dichos patronos que le tocaren serlo y que en la dicha arca se heche la limosna que se juntare juntamente con lo que procediere de las rentas de los bienes raíces de su fundación y que no se pueda disponer de otra forma que los frutos y rentas se conviertan en hacer en la Iglesia Parroquial de esta Villa un altar y un cuadro de las Benditas ánimas y en ganar bula de su Santidad para que sea altar de ánima. Y así mismo en que se manden hacer y hagan doce blandones de cera amarilla y cincuenta velas de a cuatro onzas que desde el año siguiente en uno de los domingos de cada mes de los más desocupados se haga oficio solemne por las benditas ánimas con doble vigilia y misa en que haya de haber sermón y por él se de al predicador que le predicare tres ducados de limosna. Que en el mismo día de domingo se mande decir diez y ocho misas comunes por mi ánima y las de mis difuntos que los dichos doce hermanos de la dicha hermandad hayan de tener obligación de asistir cada uno con su hacha encendida en los lados del altar mayor de la parroquial de esta Villa mientras durare el oficio y misa. Que todos los dichos hermanos comulguen en la misa de oficio y apliquen la comunión por las benditas ánimas del purgatorio por modo de sufragio. Que se haga en medio de la Iglesia Parroquial de esta Villa un túmulo y en él se ponga las dichas cincuenta velas que ardan mientras durare dicha misa oficio y sermón. Que a cada uno de los dichos doce hermanos juntamente con el hermano mayor de la dicha hermandad que falleciere se asista a su entierro por los demás hermanos con las dichas doce hachas...“


LAS MANDAS TESTAMENTARIAS

Un muestreo sobre los testamentos registrados en las escribanías públicas de la Villa entre los siglos XVI y XIX, permite ver la preferencia por las ánimas del purgatorio, a cuya Cofradía los testadores legaron propiedades rústicas y urbanas. Es el caso de Isabel de Bago, viuda de Pedro Fernández, quien en 1.633 hace donación de su casa a esta Cofradía, con la carga de tres misas al año por Pascua de Navidad .

Entre el caudal de la Cofradía son numerosos los censos declarados en el Catastro de Ensenada por el Mayordomo de la Cofradía. En algunos casos, surgieron pleitos motivados por la necesaria actualización de estos censos. En 1.669, al quedarse la Cofradía sin mayordomo, se hizo cargo el Colector de la Parroquia, por mandato del Prior, ya que el Obispo Fray Jerónimo Rodríguez en visita pastoral, había visto el atraso en el cobro de estos censos , declarados por el Mayordomo de la Cofradía, Luis Gómez de Campos:

“... Zensos

Un zenso de catorze mil maravedís de principal contra Don Maurizio López y su muger vezinos de la Villa del Río ynpuesto sobre una casa principal en la Calle la plaza de esta Villa linde con otras de Don Luis Agustín Serrano y herederos de Manuel de Mercado vecinos de ella cuios reditos importan doze reales y doze maravedís.

Otro zenso de veinte mil maravedís de principal contra Manuel Ygnazio de Uclés vecino de esta Villa ynpuesto sobre unas casa calle Santa Brígida que haze esquina a la cruz de paton cuios reditos ynportan anualmente diez y siete reales y veinte y dos maravedís.

Otro zenso de diez mil maravedís de principal contra Benito López de Morales y su hijo impuesto sobre unas casas en el zerrillo de esta Villa de que tiene tomada posesión esta Cofradía cuios réditos inportan en cada año ocho reales y veinteiocho maravedís.

Otro de diez mil maravedís de principal contra Phelipe Navarro que oi paga Diego Navarro vecino de esta dicha Villa cuios reditos anuales ynportan catorze reales veinte y ocho maravedís. No expresa las hipotecas por ignorarlas y los réditos ymportan ocho reales y veinte y ocho maravedís a razón de tres por ciento.


Otro de veinte mil maravedís de principal contra Juan de Morales Aradero que oi pagan sus herederos ynpuesto sobre diferentes hipotecas espezialmente sobre unas casas principales en la calle Llana de esta Villa linde con otras de Don Luis Godinez y Doña María Monguía . Media aranzada de viña en el gigante linde con olivar de Don Luis Agustín Serrano y otro de Alonso Ruiz Baño y media fanega de tierra camino de Lopera linde con Doña Maior Barrera, la senda grilleros y el camino de la puente, cuios réditos anuales ymportan veinte y nuebe reales y veinte i dos maravedís. Los réditos de este censo ymportan diez y ocho reales a razón de tres por ciento.

Otro zenso de siete mil maravedís de principal contra Francisco de Cañas que oy paga Manuel de Zamora Aguilar impuesto sobre unas casas Calle juan Cano que eran de Manuel de Zamora Aguilar vecino de esta Villa cuios reditos anuales importan seis reales y seis maravedís y dichas casas lindan con otras de Miguel de Carmona y Juan Navarro Valenzuela vecinos de esta dicha Villa.

Otro zenso de veinte y un mil maravedís de principal contra Bartolomé López de Porcuna y su muger que oi pagan los herederos de Doña María de la Carrera ympuesto sobre un olivar de zinquenta y quatro olivos y por los reconozimientos esta oi sobre una haza de ocho fanegas y ocho zelemines de tierra en la fuente de Mingo chico término de esta Villa cuios réditos anuales importan diez y ocho reales y diez y ocho maravedís.

Otro zenso de veinte y siete mill y doscientos maravedís de principal contra Diego de Siles y su muger que oi paga Juan Antonio Garzón ympuesto sobre la casa en que este vive, Calle Arco linde con otras de Don Baltasar Sotelo y Joseph Antonio Serrano vecinos de esta Villa, cuios réditos anuales importan veinte i tres reales y diez y ocho maravedís. Los réditos de este zenso ymportan veinte y quatro reales a razón de tres por ciento.

Otro zenso de diez mil maravedís de principal contra Pedro Pérez de Luque que oi paga Juan de Santa Ana vecinos de esta Villa inpuesto sobre unas casas, Calle Almona linde con otras de Bartolomé Mercado y Manuel Alejandro, sus réditos anuales inportan ocho reales veinte y ocho maravedís.

Otro zenso de zinco mil maravedís de principal contra Martín López y su muger ynpuesto sobre unas casas en la callejuela que sale del zerrillo de esta Villa linde con casas de Pedro Muñoz y Andrés García Almansa que oi son de Bartolomé Mercado cuios réditos inportan a el año quatro reales catorce maravedís.

Otro zenso de diez mil maravedís de principal contra Alonso Varrera vecino de esta Villa impuesto sobre quatro fanegas de tierra con seis olivos y dos higueras en el pozo la espada termino de Arxona linde con Doña María del Peral y Doña Elvira Javalera y con media aranzada de viña en dicho término linde con herederos de el Licenciado Manuel Ruiz y unas casas en la calle Salas de esta Villa linde con Francisco Villar y Benito de Escavias ynportan sus reditos anuales ocho reales y veinteiocho maravedís.

Otro zenso de quarenta y un mil ziento quarenta maravedís de principal contra Don Francisco de Aguilera Torrecampo que oi deben pagar los herederos de Don Francisco Serrano ynpuesto sobre un olivar de quatrozientos olivos en las reiertas término de esta Villa linde con el monte y olivar de Don Martín de Niquesa cuios réditos anuales inportan treinta i seis reales diez maravedís.

Otro zenso de veinte mil doscientos y treinta maravedís contra Francisco González que oi paga María Barrera viuda de Juan Bueno ynpuesto sobre media casa en la Calle Llana que oi posee la susodicha cuios réditos aniales ynportan diez i siete reales veinte digo diez i siete reales y veinte i ocho maravedís. Los réditos de este censo ynportan diez y siete reales y veinte y ocho maravedís.

Otro zenso de veinte mil maravedís contra Luis Ximénez del Peral y su muger vecinos de la Villa de Arxona que oi debe pagar Don Antonio Castilla vezino de Granada ynpuesto sobre unas casas en dicha Villa de Arxona, dos fanegas de tierra sitio de la Corredera quarenta i quatro olivos en el zercado y otros dos olivares en dicho término cuios réditos anuales vales diez y siete reales y veinte y dos maravedís. Ympuesto sobre diferentes hipotecas en el término de Arjona.

Otro zenso de zinquenta y ocho mill quatrozientos y ochenta maravedís de principal contra Manuel de Villalobos que oi pagan los herederos de Balthasar Talero de Morente vecinos de esta Villa ynpuesto sobre un olivar de quarenta olivos en el pozo las fuentes y unas casas en la Calle Vera Cruz linde con el lizenciado Don Pedro De Villalbos Niquesa presbítero y Doña Leonor Gallo vecina de Lopera zinquenta y un reales y veinte maravedís.

Otro zenso de diez y siete mil maravedís de principal contra Juan de Morente Zamora que pagava Juana Cansinos ynpuesto sobre ziertas hipotecas que quito otro zenso anterior y solo quedaron los treze olivos del sitio grilleros que queda aquí echa menzión. Los réditos de este ynportan quinze reales a 3 por ciento y esta ynpuesto sobre algunas hipotecas que ygnora.

Otro zenso de doze mill maravedís de principal contra Francisco de Baena Ximenez ynpuesto sobre las dichas casas Calle Vera Cruz cuios réditos anuales ynportan nueve reales y veinte maravedís. Los réditos ynportan 10 reales y 20 maravedís.

Otro zenso de diez mill maravedís de principal contra Gabriel Fernández que oi paga Antonia Rabanales ynpuesto sobre una casa Calle Juan Cano linde con otras de Pedro Hernández y herederos de Joseph Alcodroches vecinos de esta Villa cuios réditos anuales ynportan ocho reales y veinte i ocho maravedís.


Nota. De todos los diez i nueve zensos aquí expresados solo esta corriente el primero dellos y estando todas sus fincas e yportecas existentes se atribuie a omisión de los Mayordomos y administradores de esta Hazienda y Cofradía ...”

Una de las posesiones urbanas a destacar es la tenería , que estaba arrendada a Gabriel González por 400 reales de Vellón al año. Situada en la calle Cambroneras, tenía un censo sobre sí de 200 ducados a favor de la Obra Pía que Rodrigo de Valdivia fundó en Andújar. La descripción del catastro, permite conocer el equipamiento de esta instalación:

“... Unas casas que sirben de tenería en la Calle Canbroneras desta Villa que lindan por el lado de arriva con guertezuelo de Doña Ynes de Ortega y por avajo con tejar de Doña Catalina de Soto vecina de Anduxar, cuia puerta prinzipal mira a el sur tiene de largo treinta y ocho varas y de fondo quarenta su havitazión comprehende un cuerpo largo con siete pilones y tres alvercas; otro cuerpo con un alfarxe y piedra para moler zumaque, dos quartos bajos y cozina todo encamarado, patio con otras tres alvercas corral y cavalleriza la que oi tiene en arrendamiento Gabriel González y paga en cada un año quatrozientos reales de vellón. Confrontada se regula su alquiler en quarenta ducados. Esta casa tiene sobre sí un zenso de doszientos ducados de principal en favor de la Obrapía que fundó Rodrigo de Valdivia en la ziudad de Andújar, cuios réditos que anualmente importan sesenta y seis reales se pagan oi a Don Justo Díaz su administrador ...”

Sin embargo eran escasos los olivos propios de la Cofradía (48 pies de olivar), en los sitios del Matorral y Grilleros. De estos, conocemos un olivo denominado popularmente como “ la estaquita de las ánimas” ubicado en la bifurcación de caminos de Grilleros, donde antaño los labradores depositaban esportillos de aceituna. Estas donaciones anónimas, junto a la producción de este olivo, mantenían encendida todo el año la lámpara que incesantemente ardía junto al cuadro de Ánimas de la Iglesia Parroquial . De este gasto y del resto de las memorias de difuntos y obligaciones de la Cofradía se da relación en el Catastro de Ensenada, fuente única para conocer la actuación de la Hermandad a lo largo del año:

“... Cargas y obligaziones de esta Hazienda

Son del cargo de esta Cofradía doze aniversarios solemnes en cada un año distribuidos por sus doze meses cuios derechos por maior inportan ziento y sesenta reales y ocho maravedís.


Yd. ziento treinta y siete reales y catorze maravedís de diferentes memorias aniversarios y responsos por los difuntos que las dejaron dotadas.

Zinquenta y un reales y veinte y quatro maravedís por derechos de la fiesta principal aniversario y prozesión

Quarenta i dos reales y doze maravedís por la memoria de veinte misas rezadas de colecturia que doto Don Bernardo Calmaestra en cada año.

Treinta reales que se dan de limosna para el sermón de la fiesta principal

Ocho reales y doze maravedís por la memoria de llaman de Calisto

Diez y seis reales y veinte y siete maravedís que paga esta hazienda por el subsidio y escusado en cada año.

Doszientos y diez reales de veinteyuna libras de zera que consumen en las velas y blandones de esta Cofradía en cada un año.

Noventa reales de seis arrobas de aceite que se dan para la lámpara del altar de las venditas ánimas en cada un año reguladas a quinze reales de Vellón cada arroba.

Y asímismo se le deben revajar las dezimas correspondientes a sus rentas por razón de administración aunque yo no las e cobrado nunca. No se le regula renta por no haverla perzevido ningún maiordomo ...”


DEMANDA DE LIMOSNAS

Uno de los principales cometidos de la Cofradía era la recaudación de limosnas con las que aplicar sufragios de misas por las benditas ánimas del Purgatorio. Para este fin, lo que en otros lugares se conoce como cuadrilla de ánimas demandaba limosnas en dinero o en especie, cuyo valor se destinaba al fin referido. También da cuenta de ello la declaración catastral, significando que la limosna se recogía con tazas , durante todos los días del año:

“... Asímismo perteneze a esta Cofradía la limosna que diariamente se pide y junta con las tazas y que dan los debotos de las venditas Animas que se regulan y pertenezen a cada un año por un quinquenio según el libro de entradas y quentas dadas por sus mayordomos un mill reales en cada un año ...”

Importantes debieron ser las cantidades de trigo que recogía este grupo de hermanos, cuando por el testamento de María de las Nieves Úbeda, se legaba un silo a la Cofradía donde guardar la especie recogida por el vecindario:

“... Ytem declaro que yo tengo por mío propio un silo para enzerrar rebada en la puerta de Juan de fuentes, Vzno. desta Villa entre la puerta y la esquina de la Calle que llaman del Comisario que mira a la que dizen de Roperos y Priores, el qual quiero y mando a la Cofradía de las benditas ánimas ... ”

Cuando a finales del siglo XVIII, las nuevas ideas ilustradas intentan poner orden sobre estas manifestaciones de religiosidad popular se prohibirán romerías como la del Santuario de la Virgen de la Cabeza y de igual forma, el Cabildo municipal de Arjonilla se ve en la necesidad de suspender la contínua demanda de limosnas que aquejaba al vecindario, salvo la que hacía la Cofradía de Ánimas entre otras, por considerarla de beneficio público:

“... y si con arreglo a esta tuviese por conbeniente recoger las tazas de las demás cofradías a excepción de la de las Benditas Ánimas, Santísimo Sacramento, si la tiene y Patrón Señor San Roque, por la obligación del Voto que le tiene echo esta Villa, lo podrá hacer y que sus funciones las hagan los cofrades de aquellos que no tienen caudal entre sí como lo hacen los confraternados en la de San Crispín, para que de este modo se evite la fatiga de tantas como hay en los días de fiesta...”


Tres años después de estas prohibiciones, el Hermano Mayor de las Ánimas, presenta un memorial que es discutido en un cabildo del concejo celebrado el 21 de Diciembre de 1778, solicitando permiso de la autoridad para pedir limosna el día de los Santos Inocentes. El acuerdo en cuestión, contiene datos interesantes acerca de esta costumbre perdida en la que los individuos que formaban la cuadrilla se ataviaban con los “trajes correspondientes”, práctica que había sido considerada en esta segunda mitad del XVIII como antigua. Estudios posteriores tendrán que ahondar en el tema, ya que el acuerdo municipal advierte de los desórdenes públicos que ocasionaba la tradición, más propios de una mascarada de invierno que de un acto piadoso, pretexto por el que se pretendía introducir de nuevo:


“... En este Cavildo hize presente a esta Villa un memorial presentado por el hermano maior y Governadores de la Cofradía de las Venditas Ánimas del Purgatorio que se sirve en la Parroquial de esta Villa por el que solicitan licencia para pedir limosna el día de los Santos Inocentes con traxes correspondientes con el motivo de exitar la piedad y debozion christiana en alibio de dichas venditas almas. El que visto por sus merzedes dixeron concedieron las licencia que solicitan dichos cofrades con tal de que para pedir la dicha limosna no entren en las Iglesias ni se intrometan con los caballeros sazerdotes ni con mujeres aunque les ofrezcan limosnas para sacarlas de sus casas en cuerpo como antiguamente se hazía ni atropellen a persona alguna ni hagan con ella exceso contra su voluntad con aperzibimiento de que verificada qualesquiera de las cosas que lleban proibidas en el instante se recoxerá dicha lizenzia y zesará el venefizio que desean y sus merzedes apetezen y para que les conste debuelbaseles este memorial con testimonio de esta providenzia ...”


Ya en el siglo XIX, cuando la Desamortización había asestado un duro golpe para la economía de la Cofradía, surgen otros métodos de obtener limosnas, como una rifa de objetos muebles en la que participaban también los niños del pueblo llegando a robar a sus padres para poder participar de la rifa. Por esta causa el cabildo municipal intentó prohibirla haciendose eco del escándalo que se producía en las familias de la época:

”... fue propuesto por el Caballero síndico que aproximándose los días de Santiago y Santa Ana y siendo costumbre o por mejor decir abuso que con anticipación se hagan cuestaciones para en aquellos días rifar objetos que con ellos se compran siendo notorio que el producto de la tal rifa prohibida por la ley se estrae de los intereses que con tanto sudor han ganado en la siega los infelices jornaleros y que muchos hijos de familia roban a sus padres para atender a sus caprichos en aquellos días pide que se prohiba dicha rifa como contrario al espíritu de la religión a los sagrados cánones, a la moral y a las leyes, notificando así al momento al Mayordomo de ánimas, haciéndose saber la libertad en que se hallan de pedir... como igualmente que se haga extensiva a las que en otros días se hacen por las calles y a cualquiera demanda con tazas y si ellas de cualquier corporación o particular que no sean mendicantes, Ánimas, pobres impedidos y encarcelados, y la Aurora porque las primeras están aceptadas por la ley y la última es de beneficio público...”

Muchos de los bienes muebles que eran sorteados entre los vecinos, habían sido donados con antelación por algunas de las mandas testamentarias, de las que también tenemos noticias:


“y respecto a que los dos somos tan afectos a las benditas ánimas mandamos después de nuestras vidas a esta Cofradía, el escritorio con su bufete que tenemos para nuestro uso, para que se venda en rifa de cédulas por el Mayordomo que fuese de dicha Cofradía /.../ Asímismo queremos y es nuestra voluntad que el Señor Crucificado con su peana que tenemos de nuestra propiedad, sea colocado en el altar de Ntra. Sra. de los Dolores de la Ygla. de dicho convento y en el caso de faltar pase a la Cofradía de Ánimas para colocarlos en dicho altar de ánimas /.../ mandamos que se costeen cinco luces que serán blandones por espacio de cinco años en memoria de las cinco llagas de S. M. se enciendan el jueves Santo para alumbrar al Sor. en el depósito que se adora en el convento del Sor. Sn. Francisco de Asís..,”


CANCIONERO DE ÁNIMAS

Los “campanilleros” encargados de pedir limosnas a las puertas de los hogares, portaban faroles, guitarras o bandurrias y una campanica que hacía notar la presencia de este grupo. Al acercarse a la puerta de la casa, se cantaba la siguiente letrilla:

Las ánimas benditas,
a tu puerta han llegado,
a pedirte una limosna,
por Jesús Sacramentado.

Otras composiciones, han perdurado en la memoria de nuestros informantes, al estar relacionadas con casos anecdóticos de esta cuadrilla de ánimas. Nos cuenta Isabel Víctor lo que ocurrió en cierta ocasión con D. Manuel García Jiménez , avecindado en la calle Hornos, hoy día Doctor Castillo: Al aproximarse la cuadrilla de ánimas dirigida por el cura D. Juan Hernández, de quien se decía tenía grandes dotes para componer letrillas, entonaron la canción anterior. Al oírla, D. Manuel sale al balcón de su casa negando la limosna requerida, a lo que respondieron los miembros de la cuadrilla:

A las ánimas benditas,
no hay que cerrarle la puerta,
que diciendo que perdonen,
se van ellas tan contentas.

Y posteriormente respondió D. Manuel con la siguiente:

A las ánimas benditas,
mi puerta tengo cerrada,
que pintadas en un lienzo,

no necesitan de nada.

Este diálogo cantado, termina con la respuesta del grupo que al fin conmueve al incrédulo dueño de la casa:

A las ánimas benditas,
dale limosna y no tardes,
que sabe Dios si la des,
por el alma de tus padres.


E inmediatamente, según cuenta nuestra informante, bajó del balcón D. Manuel García, invitando a la cuadrilla a pasar a su casa, donde entregó al cura cinco duros de limosna, preguntándole si era cantidad apropiada. Aún se recuerdan otras sobre casos concretos, como esta en la que se critica a un hacendado de la Villa por haber sido poco generoso en su limosna para las ánimas:

Come pollos y gallinas,
si quieres llevarte algo,
que lo que dejes aquí,
otro queda en el encargo.

O esta otra, que alude a la antigua costumbre de colgar los melones con hilo de pita, de las bovedillas que cubrían los portales de las casas:

Las ánimas benditas,
a tu puerta han llegado,
a pedirte un melon blanquero,
de esos que tienes colgados.

 

 

 

©Ildefonso Rueda Jándula