RECUERDOS DE LA ILUSTRE NOBLEZA DE ARJONILLA
 
 

Recientemente han celebrado sus bodas de oro los ilustrísimos señores marqueses de Casa Riera, Don Gonzalo Mora de Aragón y Doña Mercedes Narváez Coello de Portugal. Esta última, es hija de los marqueses de Oquendo, Don Luis Narváez y Doña Margarita Coello de Portugal, pertenecientes a dos familias nobiliarias que tuvieron casa y solar en Arjonilla.

De D. Luis Narváez, marqués de Oquendo sabemos que la Reina Regente Doña María Cristina de Austria, en nombre de D. Alfonso XIII, el 9 de abril de 1889 concede el título de marqués a D. José María Narváez y Porcel. Casado con Doña Margarita Coello de Portugal, habitan la casa conocida como "de los Narváez", en la Avenida de Andalucía, donde según las antiguas crónicas estuvo el cuartel del general Castaños, establecido en Arjonilla antes de la Batalla de Bailén.

Doña Margarita Coello hizo donación de una custodia a la Parroquia en 1.959, custodia que es utilizada en la novena de San Roque, guarnecida de esmaltes y en la que aparece la siguiente inscripción: : “Dª Margarita María Coello de Portugal Marquesa viuda de Oquendo donó esta custodia a la Parroquia de Arjonilla el año 1.959 en memoria de sus padres los Excmos. Sres. D. José Coello de Portugal y Dª Dolores Bermúdez de Castro y de su esposo el Iltmo. Sr. Don Luis Narváez Marqués de Oquendo”. Ella pertenecía a otra familia nobiliaria, cuyos miembros ostentaban el título de Conde de Pozo Ancho, y sus antepasados más recientes tenían grandes relaciones con la casa real, en tiempos de Alfonso XIII.

Una hija de ambos, Doña Mercedes Narváez Coello de Portugal casa con el marqués de Casa Riera, título que en su origen había sido concedido por Isabel II el 24 de febrero de 1834 a D. Tomás Felipe Riera y Roces, Diputado a Cortes. El matrimonio lo ostenta en la actualidad, según la carta de sucesión expedida el 4 de diciembre de 1959. Entre las personas de nuestro pueblo que mantuvieron una estrecha relación con estos ilustres señores, está Joaquina López Ruz, quien recuerda cómo vivían los padres de Doña Mercedes, en la casa de los Narváez, siendo ésta uno de los doce hijos del matrimonio. Al servicio de esta familia ilustre, marchó Joaquina hasta Madrid a una edad muy temprana, donde actuó como niñera, no sólo en la capital de España sino en otros lugares de residencia familiar como una finca en Castro Nuño y en San Sebastián. Joaquina recuerda con gran afecto a Doña Mercedes, representante de las últimas casas nobiliarias que tuvieron como solar Arjonilla, y que en los siglos XVII y XVIII llenaron de casas solariegas blasonadas las principales calles de la Villa.

 

©Ildefonso Rueda Jándula