LA CANDELARIA Y SU RETABLO EN LA IGLESIA DE ARJONILLA
 
 

 

Antiquísima fiesta es la Candelaria en Arjonilla, asistida por el concejo municipal cuyos regidores acompañaban con velas o “candelas” la procesión de entrada en el Templo Parroquial, desde el año 1.596 en el que los antiguos documentos nos permiten fechar la más antigua celebración de la Purificación de la Virgen en esta piadosa y mariana tierra arjonillera. Por aquel entonces, la Cofradía de “Nuestra Señora de los Sábados” -convertida posteriormente en Cofradía de Nuestra Señora de Purificación-, formada posiblemente por grupos de judeoconversos, se encargaba de todo lo concerniente a los preparativos festivos.

En los primeros años del siglo XVII, aún mantenía la Cofradía el singular título de “Nuestra Señora de los Sábados, según el siguiente gasto que hizo el Ayuntamiento en 1605.- “pago a Francisco Martínez Relaño vecino desta Villa treynta e tres rreales que hubo de aber como mayordomo de nuestra Señora de los Sábados de las belas que dió a el cabildo el día de Nuestra Señora la Candelaria”. En 1609, Gonzalo de Moya Aguilera, se obligaba a pagar a la Cofradía, 23.625 maravedís, por habérselos prestado su mayordomo, actividad económica mal vista por la Iglesia que refuerza mi teoría sobre el origen de esta Cofradía de “Nuestra Señora de los Sábados” (día de la semana festivo para los judíos )

Teorías aparte, la abundancia documental de los siglos posteriores nos permite conocer con mayor luz, algo más sobre esta advocación mariana. Hacia 1.764 existían en la Iglesia Parroquial de Arjonilla los altares de la Purificación y de la Virgen del Carmen, donde hoy están el Corazón de Jesús y San José respectivamente. Los dos retablos de estas advocaciones marianas se encontraban sin dorar, por la falta de recursos económicos de sus Cofradías, razón por la que el mayordomo de fábrica de la Iglesia solicitó un préstamo al Hospital de Santiago:

“Ilustrísimo Señor el Dr. Antonio Manuel Gómez Presbítero de la Villa de Arjonilla, Maiordomo de la fábrica de la Iglesia Parrochial y del Ospital de curar enfermos de ella, con el maior rendimiento dize que estando adornándose dicha Yglesia para el maior culto de Dios nuestro Señor y haviéndose executado los dos retablos colaterales se llan sin dorar como a Vuestra Señoría Ilustrísima le consta lo que haze notable falta para el referido adorno y no podiendo tener las Cofradías de nuestra Señora de la Purificación y del Carmen ( cuias ymajenes se beneran en ellos ) fondos bastantes para dicho dorado y allándose dicho ospital que corre a mi cargo con sufizientes haveres para la asistenzia de los enfermos y algunos sobrantes que al presente no hazen falta por tanto suplica a V.S.Iª se digne dar su prezisa licenzia para que doren dichos dos retablos dando su costo el referido hospital por modo de préstamo a dichas Cofradías para que de los frutos que a estas les sobra después de cumplidas sus memorias vaian poco a poco reintegrando a dicho hospital en la cantidad que les prestase, o en aquel modo que V.I. tenga por más conbeniente, sobre todo lo que el patrono de dicho ospital ynformara a V.S.I. fabor que el suplicante espera del grande zelo con que V.S.Iª está adelantando el culto de Dios nuestro Señor en sus yglesias y ruega a S.M. conserve a V.S.Iª en su mayor grandeza para bien de su Obispado. Br. Antonio Manuel Gómez.”

El Obispo de la Diócesis, recibió otro informe del Prior D. Cristóbal Castejón, sobre el estado económico de las Cofradías y del Hospital de Santiago:


“Dn. Christoval Castejon Prior de la Iglesia Parrochial de dicha Villa y Patrono del Hospital de la curazión ( de pobres) digo de enfermos de ella digo que es zierto haze notable falta al adorno de la Iglesia el dorado de dichos retablos y me parece combeniente conzeda V.S.Iltma. su licenzia para que se doren costeandolos el Hospital pues a este le sobra al presente mucho sin que haga falta a enfermos y por dichas Cofradías nunca se berán adornados por ser poco lo que les sobra después de cumplidas las memorias que sobre sí tienen las cortas posesiones que tienen dichas Cofradías y con este poco sobrante podrán ir satisfaziendo lo que el ospital gastase en este adorno, o podrá costearlo dicho ospital en el modo que V.S.Iltma. tenga por más combeniente y para que así conste lo firmo Christoval Castejon ...”

Finalmente se realizó la escritura de obligación al pago de lo prestado, 8.500 reales, que recibió el maestro dorador Luis de Melgar:

“En la Villa de Arjonilla en quinze días del mes de febrero de mill setezientos sesenta y quatro años (...) Don Manuel Gómez Presbítero administrador de los bienes frutos y rentas de la Cofradía de Nuestra Señora de la Purificación (...) dixo que por quanto aviendose adornado un retablo a dicha sacra ymajen para su maior culto y el de Dios nuestro Señor en uno de los colaterales de la misma Yglesia y faltando para su dorado medios que equibalgan por ser mui cortos los vienes y rentas de dicha Cofradía ( haviéndose hecho presente a su señoría Yltma. el Obispo mi Señor que en el caudal del Hospital de pobres de esta Villa havía fondos para suplir dicho dorado (...) En cuia virtud se a dorado dicho retablo cuio costo a sido según rezivos de Don Luis de Melgar maestro de dorador el de ocho mill y quinientos reales que a pagado el nominado Don Antonio Gómez como tal administrador de los vienes de dicho Hospital”

El polémico Prior D. Manuel Vicente Parras Jiménez, Capellán Real, y Párroco de Arjonilla entre 1.898 y 1904 sustituyó la imagen de la Virgen de la Candelaria por la del Sagrado Corazón de Jesús que había donado la Infanta Doña Isabel de Borbón, conocida popularmente como “La Chata”. Las interesantes y polémicas actuaciones del “Cura Parras”, que pretendían construir dos capillas laterales ocupando parcialmente el Salón Parroquial y la Sacristía, no tuvieron efecto por la oposición del alcalde D. Rafael Martínez Sánchez. Una reflexión final: A lo largo de los siglos se han producido una serie de transformaciones en el mobiliario litúrgico de nuestra Iglesia. La ubicación de altares e imágenes no fue siempre la misma desde la consagración del templo en 1.554, algo que escapa a la mente de algunos de ideas fijas, exclavos de la tradición mal entendida.

©Ildefonso Rueda Jándula