PRIMER CINCUENTENARIO DEL RETABLO DE LA PARROQUIA
 
 


El pasado mes de Diciembre se cumplían cincuenta años de la inauguración del retablo de la capilla mayor en nuestro templo parroquial, efemérides a la que esta revista estaba obligada a recordar. La inauguración del retablo, una de las mayores obras que acometió el célebre D. Luis Sotomayor García, fue una de sus últimas actuaciones encaminadas al engrandecimiento del patrimonio parroquial durante su priorato. También en el transcurso de este año tendremos ocasión de recordar su muerte en la noche del Viernes de Dolores.

Se hace necesario antes de abordar el tema del retablo nuevo del templo, conocer el antiguo, tristemente destruido durante la guerra civil, y estudiado por Mª Soledad Lázaro Damas en los Cuadernos de Historia de Andújar. Según esta investigadora el retablo antiguo procede en torno al año 1580, ya que algunos años antes el entallador Enrique de Figueredo había contratado la obra, que no pudo terminar debido a su muerte. El encargado de renovar el contrato será su hijo Blas de Figueredo, quien a su vez solicita la ayuda del escultor Cristóbal Téllez. Posteriormente se verá cómo la unión de estos dos no es suficiente para acometer obra tan fastuosa, por lo que se unen ambos al ensamblador Blas Bliñón. El estudio de Lázaro Damas, termina con la atribución que tradicionalmente se hacía de este retablo al célebre Becerra, desmintiendo así a muchos autores de la historiografía local.

Sin embargo el estudio más interesante que realiza Lázaro Damas, a mi juicio es el iconográfico, ya que en la descripción que hace del retablo antiguo podemos seguir el programa del retablo actual, algo más reducido pero idéntico en composición. “ Sin duda el mensaje iconológico que este retablo encierra se halla presente en su calle central donde se disponen:

-En el ático y coronando el retablo, aparece la figura de Dios padre Eterno, bendiciendo a la Humanidad con una mano mientras con la otra sostiene la bola representativa del mundo. Su situación en el retablo manifiesta su ánimo de redención.

-A continuación se desarrolla el tema del Calvario -Cristo crucificado, San Juan y la Magdalena - Jesucristo es el protagonista de la obra redentora sin cuyo sacrificio ésta no hubiese sido posible.

-En el segundo cuerpo y bajo la escena anterior se desarrolla el tema de la Anunciación y la Encarnación de Cristo en la Virgen. Su significación se basa en la elección de María por Dios para ser madre de Cristo. María es la hija predilecta del Padre y Templo del Espíritu Santo. Al ser la Madre de Cristo, es también la de todos sus miembros, los fieles de la Iglesia que encabeza su hijo, Cristo. María es también la gran creación del Padre, ya que sin su mediación como Madre de todos los mortales no hubiese sido posible la consolidación de la Iglesia. Se intentaba dar, pues, la imagen de María como Reina de la Iglesia.

A partir de los datos analizados puede identificarse el programa, muy corriente tras las sesiones conciliares de Trento, y dedicado a la exaltación de la Iglesia con el mensaje iconológico de la Redención del mundo a través y mediante la intercesión de María, sin la cual la obra redentora del Padre no hubiese sido posible.


Dado que todo el retablo entonaba una alabanza en torno al papel redentor de la Iglesia, se justifica así la presencia de un apostolado en las entrecalles, toda vez que estos forman la Iglesia primitiva de Cristo, y en especial la presencia de San Pedro y San Pablo a ambos lados del Sagrario, como piedras angulares de la Iglesia y como propagadores del misterio eucarístico, en el cual se basa la fecundidad de la Iglesia, por tal motivo la Eucaristía aparece figurada por la Santa Cena y por la Oración del huerto de los Olivos en el banco, en las dos calles laterales.

La presencia de los cuatro Evangelistas en el banco y en el segundo cuerpo, junto a los cuatro padres de la Iglesia Latina, refuerza el sentido eclesial. Las calles laterales, flanqueadas por el apostolado, desarrollan una narración visual, reproduciendo momentos claves de la historia de María. “

El escultor de Córdoba Rafael Díaz, quien había realizado el retablo de la Inmaculada Concepción y la primera imagen de la Virgen de las Batallas, fue el encargado de la nueva obra que sustituyó al gran retablo manierista desaparecido. En el mes de noviembre de 1948, se realizaban los preparativos para la solemne inauguración del retablo. El 17 de Noviembre, se gastaron 168 pesetas en un viaje a Córdoba para traer el retablo y un altar para el oratorio del Hospital. El Día 22, el alcalde acompañado de D. Luis Sotomayor y un concejal realizan un viaje a Jaén para invitar a las autoridades provinciales a tan solemne acto. Se limpiaron las calles del pueblo y hubo alumbrado extraordinario en la noche del día 30 de Noviembre y primero de Diciembre. La banda de música esperaba la llegada del Señor Obispo, D. Rafael García y García de Castro para interpretar la marcha de infantes. La solemnísima concelebración en la que la Parroquia vistió sus mejores galas estuvo acompañada de la capilla musical de Andújar que junto al coro parroquial, formado por virtuosas voces de hijos de Arjonilla cantaron la Misa Pontifical de Perosi, dirigida por D. Matías Varea, un día en que volvían a brillar los antiguos panes de oro de la catequesis permanente que es nuestro retablo.

©Ildefonso Rueda Jándula