Festividad de la Santa Cruz de Mayo

 
     
 

La Cruz florida, por Pascua, es todo un signo del triunfo de la Resurrección, a través de la muerte de Cristo. En la festividad de la "Invención" de la Santa Cruz, cada 3 de mayo, al tiempo de iniciarse este mes florido dedicado a la Virgen María, la Cruz se nos muestra victoriosa. Posiblemente fue María de Morales, la arjonillera que desde 1596 propició esta festividad costeando por su testamento la fiesta que la Cofradía dedica anualmente a su titular.

 
 

 
   
El Rosario de la Santa Cruz
 
       
 
Una de las tradiciones más genuinas y conservadas hasta hace poco tiempo por las mujeres del pueblo es la de rezar el "Rosario de la Santa Cruz", que consiste en pronunciar el nombre de Jesús 1.000 veces, a través del rezo de 20 rosarios seguidos, en los que el "Ave María" es sustituido por el nombre "Jesús". Solían las mujeres mayores del pueblo reunirse en una casa, y frente a una cruz adornada con flores rezaban este tradicional rosario. La repetición del nombre de Jesús es toda una Oración, al estilo de la espiritualidad oriental (mantra), que a simple vista puede parecer algo ingenuo, pero que puede convertirse en una verdadera vía de Oración. Ofrezco las oraciones y esquema para rezar este tradicional rosario, según me ha sido facilitado por Juana López Aybar, vecina de Arjonilla.
 
   
ROSARIO DE LA SANTA CRUZ
 
       
 
Historia de la Cofradía en el Siglo XVI
FICHA TÉCNICA DE LA COFRADÍA
 
       
 

Desde mediados del siglo XVI, la Cofradía de la Santa Vera Cruz había solicitado al Obispo de Jaén. Don Francisco Delgado la aprobación de sus estatutos, que contaron con la objeción de las misas que habría de celebrar el capellán. Los datos que nos permiten conocer cual era el funcionamiento de la única cofradía de Pasión existente en Arjonilla, hasta los comienzos del siglo XVII, proceden de la información que a petición de Felipe II se realiza acerca de las rentas de ermitas y cofradías. El mayordomo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz en 1569 era Baltasar de Morente, quien mostró los libros de administración.

la fundación de la Cofradía de la Vera Cruz, acaecida algún tiempo antes de ser aprobados sus primeros estatutos, hacia 1.560, fue para dar culto a la Sangre de Jesucristo. Cada martes del año se decía una misa para los cofrades y según la información sobre las Cofradías que existían en Arjonilla en 1.569, " tiene sus ymajenes de nuestra señora y la ynsinya del Cristo pendiente en la cruz ... tiene muncha çera gruesa e menuda que sale en proçision el juebes en la deciplina y viernes que arde mucha della durante quel santo Sacramento esta encerrado". Sus cargos eran un mayordomo, secretario, munidor y fiscal. Cuando algún hermano entraba en la cofradía pagaba diez reales si era hermano de luz, y cinco si se disciplinaba. Para las mujeres, seis reales para llevar la cera y tres para disciplinarse.

Santa Vera Cruz

Capilla de las imágenes de la Cofradía de la Santa Vera Cruz en la ermita de La Soledad

 
 

La disciplina del jueves santo, solía comenzar delante del Monumento al entonarse el "O crux, Ave spes unica", momento en el cual, hincándose de rodillas en el suelo los hermanos disciplinantes, empezaban a mortificarse con cilicios y flagelos, al igual que posteriormente en la procesión por las calles. En 1.569, la Cofradía de la Vera Cruz había confeccionado su primer estandarte, en seda, además de una Cruz, cetro y ropa para el munidor encargado de pedir las limosnas

En el texto siguiente advertimos la presencia de hermanos disciplinantes en las procesiones, junto con los cofrades de luz:

“Ay un libro de marca mayor donde están escriptas las hordenanças desta Cofradía las quales están formadas de los governadores della e de my el secretario las quales por los dichos governadores se pidió a su señoría del Obispo de Jaén Don Francisco Delgado e a su provisor las conformase e no las quysieron conformar porquesta Cofradía tiene capellán diziendo questas mysas del capellan que se rreduzgan e digan los benefiçiados de la yglesia e que no aya capellán. Estan escritas en treze hojas de papel de marca mayor las quales (roto) en lo que toca a cera e difuntos e bibos e horden que se a de tener en la proçesiones e como se an de enterrar los proves e las penas que tienen los que eceden della la constituyen governadores yguales un mayordomo un secretario un monydor un fescal entran los ombres de lumbre por diez reales e los de disziplina por çinco reales la muger por seys reales e la que se diciplina por tres reales”

Escasos datos a los que podemos sumar la adquisición de un cetro, ropa para el munidor, un estandarte y una cruz, según la información que arrojan las cuentas de la Cofradía.

“Y de penas y limosnas que se hazen cinquenta e nueve myll e seteçientos maravedís e medio de data y descargo veynte e çinco myll e çiento e sesenta e siete maravedís e medio en pagar subsidios y çera y fiestas e un çetro e cruz e una rropa del munidor e salarios de monydor mysas de capellán y en un estandarte en la hechura del e seda y fue alcançado en treynta e quatro myll e quinientos e treynta e tres maravedís como por la dicha quenta paresçe tiene seys çensos de posisiones que se an fecho de limosna”

 
 
El Rosario de la Santa Cruz
 
   
El "Padre de las Aguas"
 
       
 

Su verdadera advocación es el Cristo de las Misericordias, aunque popularmente es conocido como el Padre de las Aguas, ya que tan solo procesionaba en tiempos de sequía en pública rogativa. La sede de esta imagen fue la ermita de la Soledad, antiguo templo parroquial, donde tenía sus imágenes la Cofradía de la Vera-Cruz. En compañía de la Virgen de la Soledad y el patrón San Roque, aparece el Cristo de las Misericordias en las rogativas por las calamidades de principios del siglo XIX.

“Esta Villa acordó su puntual y devido cumplimiento en todas sus partes y al propuesto fin para que todo se realice con la mayor solemnidad, culto y devoción: Pase oficio a el Dr. Dn. Francisco Pulido y Montoro, Prior de esta Parroquial /... / Se acordó que la noche de este día con un solemne y suntuoso rosario público al que concurrirá el Benerable Clero con individuos de este Ayuntamiento y demás personas visibles de su común para conducir las Sagradas Imágenes de Ntra. Sra. de la Soledad y Nuestro Patrón Señor San Roque desde sus respectivos santuarios a la Iglesia Parroquial colocándolas en su presbiterio y en medio la Sacrosanta efigie del Señor Cruzificado con la vocación de las Misericordias adonde existirán hasta tanto que cesen las calamidades que lo motivan. Igualmente acordaron sus mercedes que el Viernes, veinte y ocho del corriente, se den principio a las fiestas solemnes de Ygla. por esta Villa y el día siguiente por el Reverendo Clero y el tercero por la venerable Comunidad del Señor San Francisco de esta vecindad concluyéndose cada fiesta con las preces correspondientes de Rogativas y este último día a las tres de su tarde tornar a principio la procesión general que se ha de hacer sacando en ella las tres imágenes ante referidas a la que asistirán desde luego los tres cuerpos antereferidos de Clero comunidad y Ayuntamiento, el Venerable orden tercero de penitencia y todas las demás hermandades y cofradías /... / y que lleven la cera que cada uno pudiere, y las Hermandades y Cofradías sus insignias de vanderas y gallardetes"

Según el acta capitular que aquí reproducimos, el pueblo se había ofrecido al Padre de las Aguas, ante la sequía de finales del siglo XIX, a reconstruir la antigua ermita de San Cristóbal, documentada desde el siglo XVI en el cerro de San Cristóbal, o cerro de las cabras, por ser ejido del Concejo donde pastaba el ganado, como nueva sede de la antigua imagen.

“En la villa de Arjonilla a primero de julio de mil ochocientos ochenta; reunidos en las salas capitulares por citación al efecto los Señores del Ayuntamiento Constitucional de la misma que al final firman bajo la presidencia del Señor Alcalde este declaró abierta la sesión y leída el acta de la anterior quedó aprobada.


Acto seguido se presentó el Presvitero D. Manuel Pons y Gómez Coadjutor primero de esta Yglesia Parroquial y manifestó: Que hallándose afligida la población por la sequía y langosta que en los años de mil ochocientos setenta y siete y anteriores aceptó este pueblo en función solemne hacer una hermita en el sitio denominado San Cristóbal, ruedo y término de esta referida Villa, a la Sagrada Ymagen del Santísimo Cristo de las Aguas, que se venera en la antigua Parroquia de este pueblo, hoy hermita de Nuestra Señora de la Soledad y como su costo había de ser con limosna de sus vecinos determinaron las autoridades eclesiástica D. Antonio Campos López y civil D. Francisco Barrera Hernández, nombrar una junta compuesta del Párroco, D. Manuel García Jiménez, D. Juan Jácome y D. Juan Pons Alcodrochez, estos pertenecientes al municipio, y D. Juan Valenzuela como vecino del pueblo, para que se entendieran con el Maestro de la obra y los donativos que se recaudaran mantenidos en el referido sitio de San Cristóbal para formar el plano, el Párroco con algunos individuos de la junta, el ayudante yngeniero D. Juan Roda vecino de Ubeda que ofreció e hizo de limosna el plano y el maestro de la obra Alonso de Lara determinaron poner dicha hermita en el sitio y forma en que se encuentra, cumpliendo así con una belleza las reglas del arte, y dando el cuadrilongo a la gran lonja que da entrada a la referida hermita, mas para conseguir el plano indicado era preciso sentar los muros de la referida Yglesia en tierras de mi propiedad, en cuyo acto cedí sola y esclusivamente diez y ocho metros que mide el eje de dicha Yglesia y ocho metros de ancho”

Los Estatutos que la Cofradía de la Santa Vera-Cruz aprueba en 1.882, establecen la forma en la que se ha de trasladar esta imagen, en la cruz dorada, que sacaba la Cofradía en la festividad de la cruz de mayo, y nos informan de las únicas salidas procesionales del Cristo ante las calamidades públicas.

“El día que se traslade el Santísimo Cristo de las Aguas de la ermita de la Soledad en la que se venera, a la que para esta Sagrada imagen se está construyendo con limosnas de los fieles en el sitio denominado San Cristóbal, esta cofradía lo llevará en la Cruz dorada que la misma posee, lo mismo sucederá siempre que por cualquier calamidad pública salga en procesión. Esta cofradía, si sus fondos lo permiten, hará todos los años el día del Sagrado Corazón de Jesús una fiesta de segunda clase al Santísimo Cristo de las Aguas en su ermita nueva”

Las actas del cabildo municipal no sólo contienen documentos sobre la organización de las rogativas, sino que también gustaban los munícipes de transmitir su gratitud cuando la intercesión había sido efectiva, como lo demuestra el siguiente documento, en acción de gracias al Dios de las Misericordias:


“Por el Señor Presidente se expuso a la corporación que como consecuencia de la solemne rogativa llevada a cabo en el mes anterior impetrando del altísimo la benéfica lluvia de que tan necesitados estaban nuestros campos y habiendo caído aquella con tal abundancia que los sembrados se encuentran desconocidos, creía de ineludible deber que si la Corporación municipal en aquella solemnidad dio verdadera muestra de /... / interpretando así fielmente los católicos sentimientos de sus representados en la fiesta de acción de gracias consiguiente a tan inmensos beneficios recibidos del Dios de las Misericordias”

De las procesiones de rogativas del Padre de las Aguas, afirman muchos arjonilleros, que sacando la imagen desde su ermita, y estando el cielo raso, en mitad de la procesión tenían que volverse por la lluvia que inesperadamente caía sobre el cortejo. De esta época nos han llegado unas canciones que los rogantes entonaban mientras duraba la procesión. Algunas de ellas, refieren otra de las devociones, la Virgen de Alharilla, que recibió culto en la reconstruida ermita del Santo.


Agua, Padre mío,
agua sin espanto,
riéganos las siembras
que se están secando.

Si las siembras se secaran,
Padre mío, ¿qué será?.
Estos angelitos chicos,
de hambre se morirán.


Padre de las Aguas,
fuente de dulzura,
riéganos las siembras,
con tus aguas puras.

A la una de la noche,
yo le pedí al Señor,
que amaneciera lloviendo,
y así me lo concedió.

A nuestro Padre Jesús,
y a la Virgen de Alharilla,
le han hecho su Santuario,
en lo alto de Arjonilla.

A la Virgen de Alharilla,
le han hecho una procesión,
hombres, mujeres y niños,
le pedían al Señor.

Agua, Padre mío,
agua sin espanto,
riéganos las siembras,
que se están secando.

 

 

Ildefonso Rueda Jándula