| FIESTAS DE NAVIDAD |
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Cada
año con la llegada de la Inmaculada, se inicia el ciclo festivo
de invierno, al mismo tiempo que en las casas se organizan las matanzas
y el aire frío de nuestras calles se impregna de la cebolla cocida,
en espera de la sangre del cerdo. Según me han contado - yo no
he conocido la costumbre - desde la Inmaculada se ocupaba la chiquillería
en tocar por las calles los típicos tambores, que con gran estruendo
anunciaban el tiempo navideño. |
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El
conocido Cañarrasca, Carrañaca o toro de cañas, tradición
de nuestro pueblo, fue localizado por Manuel Urbano en tierras leonesas.
No en vano deberemos tener en cuenta que, dentro de la amplia comarca
de Andújar, sólo Arjona y Arjonilla fueron reconquistadas
por caballeros y gentes de León, al contrario del resto de los
lugares, que lo fueran por castellanos. |
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En ambos pueblos, se ocuparon del cañarrasca D. Basilio Martínez Ramos y D. Alberto de la Torre, quien redactó de una forma gráfica esta interesante costumbre: “ El cañarrasca era un personaje típico que aparecía todos los años por las Navidades, el día 24 de diciembre, nochebuena, sobre las cinco de la tarde. Venía del cortijo de Anita Lara, uno de esos cortijos que tanta importancia tuvieron y que desgraciadamente van desapareciendo del campo andaluz. Era uno de los trabajadores - mulero, gañán, jornalero, etc. - de aquella casa. Venía todo pintado de negro con la tizne de la sartén de hacer las típicas migas y su cuerpo cubierto de trozos de cañas que sonaban al correr con ese tono característico de los pedazos de caña al chocar con otros. |
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| Salían a recibirlo a la Cruz de la calle Santa Ana -camino de Andújar- todo el pueblo y sobre todo los niños, a los que hacía blanco de sus bromas y sustos, ocasionando carreras, caídas y sobresaltos. Seguido de toda la chiquillería y mayores, tras recorrer la mayoría de las calles de la población y haber cumplimentado a sus amos y señores a los que cantaba la letrilla: “Como vengo del cortijo / tengan ustedes buenas Pascuas; / porque yo todos los bolsillos / los traigo llenos de paja. / “ que hacía alusión al aguinaldo. Iba a la Iglesia Parroquial y allí se postraba ante el nacimiento, adorando al Divino Niño con la fe y sencillez que caracterizaba a los hombres de aquellas épocas, mientras se entonaban villancicos y cánticos de gloria en alabanza a Dios.” Don Basilio Martínez Ramos, precisó en sus escritos la indumentaria del cañarrasca. Así cuenta nuestro recordado presbítero el aderezo del personaje: “Era costumbre de hacer una comparsa desde los cortijos, hasta el pueblo, para felicitar a los señores. El traje lo componían la camiseta y el chaleco del revés y los pantalones blancos encima de los exteriores, y la cara pintada grotescamente. Uno de ellos venía vestido de cañas , imitando a un toro, el Toro de Caña, con una hermosa cornamenta para la que se utilizaron los cuernos del aceite y del vinagre y un gran collar de cascabeles y un traje de cañas anudadas que le cubría las vestimentas.” El proyecto de ordenanzas municipales que el Ayuntamiento redactó a finales de siglo pasado recogió una visión de la costumbre festiva navideña que llenaba las calles de jolgorio : “ En la noche de Navidad será permitido circular por las calles con los instrumentos, músicas y regocijos que son de inmemorial costumbre, pero sin cometer excesos de ningún género que afecten a las personas, al decoro de las familias y al bien nombre de este vecindario “. Y es que en esta sociedad rural no estaba bien vista la salida nocturna, por muy devota que fuese, lo que recoge el siguiente cantar picarón: Unos
van a los maitines, Curiosamente, la “nochebuena de Arjonilla” como se conocía en el pueblo a estos cánticos, no incidía demasiado en el Misterio del tiempo navideño. Recordemos, no obstante, que todas estas manifestaciones festivas tienen un carácter carnavalesco. A continuación ofrezco una serie de villancicos arjonilleros que muchos de nuestros mayores han cantado en tiempos pasados. Otros, sin embargo, se habrán perdido por no haber quien los aprenda de nuestros abuelos.
Por
la baranda del cielo, Vaya,
que te lo digo,
Lástima
de bota, A
tu madre le han puesto Ciérrala.
Morena, la ventana
Como
vives en frente De
tu puerta a la mía Si
tu madre no quiere Esta
noche no hay coche Esta
noche ha llovido,
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